VALDEMORO, 15 Oct. (EUROPA PRESS) -
El colegio público Diego Muñoz Torrero de Valdemoro estará finalizado antes de que comience el próximo curso 2016-2017, según ha manifestado el alcalde de la localidad, Guillermo Gross, tras haber mantenido una reunión con el consejero de Educación de la Comunidad de Madrid, Rafael Van Grieken.
El anuncio se produce después de que padres y madres de este centro denunciaran a través de las redes sociales que el gobierno regional les había prometido que el colegio estaría terminado para el curso actual, a pesar de lo cual la segunda fase de las obras no ha concluido todavía y los alumnos tiene que "convivir" con los trabajos.
Por este motivo la finalización de las obras ha sido uno de los asuntos centrales de la reunión entre el alcalde y el consejero regional, que según Gross se ha comprometido a que los trabajos concluyan en las pistas deportivas, las seis nuevas aulas, la sala de profesores y los despachos de dirección y administración, con lo que quedaría completado este centro bilingüe que actualmente cuenta con 483 alumnos y que entró en funcionamiento en el curso 2011-2012.
Además el alcalde valdemoreño ha añadido que Van Grieken también se ha comprometido a que el curso que viene también se amplíen las instalaciones del instituto público Neil Amstrong con tres aulas nuevas y un laboratorio, aunque las dotaciones también se ampliarán el curso que viene, antes de septiembre de 2017, con un gimnasio y un patio de recreo ampliado.
El regidor ha indicado que se responde así a las demandas de directores y padres de alumnos, aunque asegura que a pesar del compromiso político del consejero, "el equipo de gobierno garantizará y vigilará el cumplimiento de las obras y la finalización de ambos centros".
CONCENTRACION ANTE LA CONSEJERÍA
A pesar de este anuncio, desde la FAPA Giner de los Ríos han llamado a la comunidad educativa del CEIP Diego Muñoz Torrero a concentrarse este viernes a las 10.30 horas frente a la sede de la Consejería de Educación para reclamar la finalización de estas obras, como crítica al "silencio" de la administración regional ante sus reivindicaciones.
Desde la FAPA recuerdan que los casi 500 alumnos del colegio tienen que comer por turnos en un aula de psicomotricidad, al tiempo que desarrollan su actividad escolar en un colegio "que sólo tiene aulas", ya que el resto de áreas no están concluidas y carecen de espacio suficiente en el patio, los baños o las zonas comunes.
Al respecto la organización también ha indicado que la falta de espacio y la convivencia con las obras ha hecho que algunas clases de apoyo se hayan llegado a dar en el pasillo o se haya utilizado el comedor provisional para realizar reuniones con padres y madres de alumnos, por lo que critican el estado al que la Consejería ha llevado a este centro.