Comerciantes de Barceló amenazan con encadenarse si les obligan a trasladarse al mercado provisional antes de Navidades

Actualizado 18/11/2009 15:57:56 CET

MADRID, 18 Nov. (EUROPA PRESS) -

Algunos de los comerciantes del Mercado de Barceló amenazan con encadenarse en cuanto les obliguen a trasladarse al nuevo equipamiento provisional, una mudanza que se producirá en el plazo de un mes, según el calendario fijado por el Gobierno municipal.

Así lo anunciaron algunos de estos comerciantes, presentes en la comisión de Urbanismo, que reclaman al Gobierno municipal una demora en el traslado al considerar que los espacios a los que se irán no son los más adecuados para sus negocios.

"Yo tengo una frutería y pasaré de un local de 15 metros cuadrados a otro de 4,50 metros construidos, que no útiles. Así no podemos trabajar, es que no cabemos. Incluso para pasar al puesto tenemos que hacerlo por una trampilla, algo que no todos los compañeros están en condiciones de hacer por su edad", explicó uno de los afectados a Europa Press.

Las quejas este grupo de comerciantes -que muestran 70 firmas contra el traslado del total de 104 puestos existentes en Barceló en este momento-- no se dirigen fundamentalmente al Ayuntamiento sino a la concesionaria a la que el Consistorio hizo la adjudicación y que será la misma en el nuevo equipamiento, la Asociacion de Comerciantes del Mercado de Barceló. Los reproches se centran en su Junta.

Desde el equipo de Gobierno, la delegada de Urbanismo, Pilar Martínez, expuso en un corrillo con periodistas que estos problemas son internos de los comerciantes y que si el Ayuntamiento interviniera en ellos sería como, por ejemplo, si quisiera tener voz y voto en las decisiones internas de una comunidad de vecinos.

MERCADO PROVISIONAL Y NO INDEMINIZACIÓN

También recordó que fueron los propios comerciantes los que apostaron por la construcción de un mercado provisional, con cargo al Plan E, mientras se demolía el actual para levantar en ese espacio uno nuevo, en lugar de aceptar la indemnización que también les proponía el Ayuntamiento por lucro cesante, esto es, pagar por la falta de actividad durante las obras. Los comerciantes estarán en el mercado provisional durante casi dos años.

La edil destacó asimismo que los comerciantes de Barceló pueden ser uno de los grandes beneficiarios de la ciudad ya que, sin aportar ni un euro, cambiarán sus instalaciones, ya obsoletas, por otras nuevas, y todo con dinero público.

La demora en el traslado al mercado provisional no entra en los planes del Ayuntamiento. Así lo explicó hoy el director general de Proyectos Singulares, José María Ortega, que alegó la necesidad de "conjungar todos los intereses de la zona", empezando por los de los alumnos del colegio Isabel La Católica.

El calendario marcado establece que los comerciantes tienen el plazo de un mes para efectuar el traslado al nuevo mercado provisional. Una vez desalojada la infraestructura todavía en marcha, el Ayuntamiento necesitará algunas semanas para llevar a cabo el desmontaje interno, algo que, en palabras de Ortega, "no molestará" al desarrollo de las clases del cercano colegio.

La demolición del actual Mercado de Barcelo se producirá en las dos primeras semanas de enero. "El tiempo juega en nuestra contra", argumentó para explicar por qué no es posible retrasar la mudanza destacando que los estudiantes deben incorporarse al centro en los plazos previstos.

Por su parte, el concejal socialista José Manuel Rodríguez abogó porque se retrase "ligeramente" la mudanza al mercado provisional para que las Navidades no las pasen allí ya que su labor se verá mermada "por las dimensiones de los nuevos puestos". Asimismo dijo que podría retrasarse la demolición del actual mercado porque los alumnos del Isabel La Católica no pueden trasladarse de inmediato al San Mateo, ocupado en estos momentos por los del centro Santamarca, procedentes del distrito de Chamartín.

Desde el equipo de Gobierno insisten en que el mercado temporal ha ocupado toda la superficie disponible para la implantación de la actividad y que el periodo temporal es suficiente ya que marca un plazo que permite que los comerciantes se preparen para las ventas navideñas.