MADRID 14 Jun. (EUROPA PRESS) -
De los 2.587.000 de asalariados dados de alta en las listas de la Seguridad Social de la Comunidad de Madrid en el primer trimestre de este año 2006, un total de 740.000 son trabajadores con contratos temporales, de los cuales, las mujeres y los jóvenes menores de 30 años son los más afectados, según un informe presentado hoy por CC.OO de Madrid.
La secretaria de Empleo de CC.OO, Mari Cruz Elvira, afirmó que la tasa de temporalidad en la Comunidad de Madrid creció de forma alarmante en el 2004 hasta llegar a un 28,7 por ciento en este primer trimestre del 2006, lo que significa un aumento de nueve puntos en los últimos cinco años.
"La causa de este fuerte crecimiento de la temporalidad -añadió la sindicalista- es debido a que la mayor parte del empleo que se genera es de carácter temporal, y por tanto está aumentando el número de personas asalariadas con estos convenios frente al mantenimiento del personal con contratos indefinidos".
Por otro lado, Elvira agregó que en cuanto a la edad y al género de los trabajadores, los más afectados por este tipo de contratos son las mujeres, con seis puntos más que los hombres, ya que la temporalidad pasó del 24,4 por ciento en 2001 hasta el 32 a día de hoy. En los jóvenes menores de 31 años, la tasa ascendió del 38 al 46,3 por ciento, lo que significa un aumento de más de ocho puntos.
ENCADENAMIENTO DE CONTRATOS
Un tema que preocupa especialmente al sindicato -indicó Mari Cruz Elvira- es el encadenamiento de contratos. En la Comunidad de Madrid, de los 740.900 personas asalariadas temporales, 280.300 encadenan contratos temporales en la misma empresa, realizándose en la mayoría de los casos en "fraude de ley", indicó la responsable sindical; además, "el 38 por ciento de los trabajadores tienen contratos de de duración determinada uno tras otro durante años en el mismo o en un parecido puesto de trabajo".
Por su parte, el secretario general de CC.OO, Javier López, indicó que desde el sindicato se están tomando medidas como un plan de choque ante esta temporalidad, "se debe vigilar y perseguir el fraude en las contrataciones y subcontrataciones mediante inspecciones de trabajo en las empresas que tienen más de un 50 por ciento de personal temporal en sus plantillas y en los sectores con mayor tasa de este concepto, como la construcción, hostelería, comercio, actividades inmobiliarias, intermediación financiera, investigación y desarrollo, servicios personales y saneamiento público".