MADRID 22 Jul. (EUROPA PRESS) -
La Dirección General de Salud Pública y Alimentación de la Consejería de Sanidad y Consumo inspeccionará durante este verano las condiciones de higiene y seguridad de un total de 1.200 piscinas de la región (casi la mitad), excepto las unifamiliares, aguas terapéuticas y termales.
Los inspectores de Salud Pública tienen previsto supervisar las condiciones higiénicos-sanitarios de los recintos de 365 piscinas municipales, 319 instalaciones privadas, además de numerosas piscinas de comunidad de vecinos, informó hoy la Administración autonómica.
Paralelamente, efectuarán controles analíticos del agua para verificar si cumplen los parámetros de higiene y calidad. La mayor parte de las irregularidades analíticas se refieren a cloro residual insuficiente o bien elevado. Excluyendo las ubicadas en el municipio de Madrid, actualmente hay censadas 2.245 piscinas de uso colectivo (365 municipales, 319 privadas y 1.561 de comunidades de vecinos).
COMPETENCIAS DE LOS AYUNTAMIENTOS
La legislación vigente establece que las corporaciones locales son competentes por razón del territorio en materia de autorizaciones, inspecciones y ejercicio de la potestad sancionadora. En la práctica, tanto el Ayuntamiento de Madrid como parte de los grandes municipios de la región asumen estas competencias.
La normativa de piscinas obliga a que todos los recintos de comunidad desde vecinos con más de 30 viviendas cuenten con un socorrista. En general, el número de socorristas que debe estar presente en las piscinas será de un mínimo de un socorrista hasta 500 metros cuadrados de lámina de agua; dos socorristas entre 500 y 1.000 metros cuadrados, y a partir de cada 1.000 metros cuadrados de exceso, un socorrista más.