Finalizados los trabajos de rehabilitación del refugio antiaéreo de la Plaza de Cervantes - AYUNTAMIENTO DE ALCALÁ
MADRID 12 Ago. (EUROPA PRESS) -
El Ayuntamiento de Alcalá de Henares ha finalizado los trabajos de rehabilitación y puesta en valor del refugio antiaéreo situado bajo la Plaza de Cervantes, construido en 1938 durante la Guerra Civil, y tras los que comenzará ahora la musealización del espacio.
El concejal de Patrimonio Histórico, Vicente Pérez, ha explicado que la intervención ha incluido la rehabilitación integral del refugio, la instalación de un sistema de ventilación forzada para eliminar la humedad, una nueva iluminación y la limpieza completa del espacio.
Además, se han restaurado elementos originales del sistema eléctrico, entre ellos las palomillas de porcelana, así como unas estructuras de madera datadas en 1938, con el objetivo de conservar parte de la configuración original del refugio.
Los trabajos han incluido también la limpieza de los sillares y de los forjados y el sellado de los pozos que se habían realizado en el pasado para controlar la salida del nivel freático.
El refugio tiene una longitud de 38 metros y está formado por una sucesión de salas conectadas mediante giros en ángulo recto, un diseño concebido para minimizar los daños en caso de explosión y proteger a las personas que se encontraban en su interior.
Pérez ha señalado que, una vez finalizados los trabajos de rehabilitación, las actuaciones se centrarán ahora en la musealización del espacio, con el objetivo de abrir el refugio "en los próximos meses" tanto para visitas técnicas como para visitas guiadas dirigidas al público general.
LOCALIZADO TRAS UNAS EXCAVACIONES EN 2023
El refugio, construido en 1938 en plena Guerra Civil, fue localizado en el extremo norte de la Plaza de Cervantes tras las excavaciones realizadas en noviembre de 2023.
Hasta ese momento, únicamente existía un croquis del espacio, publicado en su día por José García Saldaña, y una fotografía aérea que permitía situar el refugio aproximadamente en el cuarto septentrional de la plaza y apuntaba a la existencia de dos accesos.
Tras su hallazgo aparecieron las diferentes salas del refugio, que se encontraban prácticamente diáfanas. Para su construcción se utilizaron sillares procedentes de la iglesia de Santa María, incendiada el 29 de julio de 1936 y posteriormente demolida, cuyos materiales fueron reutilizados para levantar el refugio.