Trabajadoras de las escuelas infantiles en el Pleno de Cibeles - MÁS MADRID
MADRID, 25 May. (EUROPA PRESS) -
Más Madrid y PSOE han advertido de una reducción del 80% de las plazas abiertas al público para asistir al Pleno de Cibeles, de "más de 100" a "solo 20", una decisión que han vinculado a una "pérdida de calidad democrática" y con un intento de "coartar" la participación ciudadana.
"Mañana no va a ser un pleno cualquiera", ha advertido la portavoz del Grupo Municipal Socialista, Reyes Maroto, en la rueda de prensa previa al Pleno, donde ha acusado al Gobierno de José Luis Martínez-Almeida de intentar "silenciar la voz de los vecinos".
Según ha explicado la socialista, antes de la resolución había "más de 100 invitaciones abiertas al público" para que cualquier vecino pudiera acudir al Pleno sin necesidad de ser invitado por un grupo municipal. Ahora, ha asegurado, solo se han dejado "20 invitaciones" abiertas al público.
La socialista ha indicado que su grupo ha pasado de ocho invitaciones a doce, aunque ha considerado que siguen siendo "claramente insuficientes" ante la demanda de colectivos que quieren asistir al Pleno. En todo caso, ha insistido en que el problema principal no está en el cupo de los grupos, sino en la reducción de las plazas abiertas al conjunto de la ciudadanía.
"Los vecinos no tienen por qué venir porque les invite un grupo político. Los vecinos quieren ir al Pleno porque quieren escuchar a los representantes de sus grupos políticos, a todos, no solo al PP", ha recalcado Maroto.
Maroto ha enmarcado esta reducción de aforo en una "deriva autoritaria y sectaria" del presidente del Pleno, Borja Fanjul, quien emitió una resolución en la que se prohíbe al público aplausos o acudir con pancartas, símbolos o folletos.
"No estamos ante un hecho aislado ni ante una simple cuestión reglamentaria. Estamos ante una forma de ejercer la presidencia del Pleno marcada por la arbitrariedad, el sectarismo y la aplicación desigual de las normas", ha afirmado.
En este punto, ha acusado a Fanjul de aplicar "máxima dureza" cuando se trata de vecinos, trabajadoras de escuelas infantiles, sindicatos o grupos de la oposición, mientras "se mira hacia otro lado" cuando los "excesos" proceden de "la derecha o de la ultraderecha". "Esta doble vara de medir es incompatible con la neutralidad institucional que debería garantizar quien preside el Pleno", ha subrayado.
Maroto ha situado la responsabilidad en Almeida, al considerar que Fanjul "no ocupa la presidencia del Pleno por casualidad" y que es el alcalde quien "lo mantiene en el cargo" y "avala con su silencio cómplice esta deriva autoritaria y sectaria" para "tener en control político e institucional" del Pleno.
La portavoz socialista ha acusado así al Gobierno municipal de cambiar "las reglas del juego" un año antes de las elecciones "con el único objetivo de silenciar sus quejas y la labor de la oposición". "El problema no es el ruido del Pleno; el problema es que Almeida y su Gobierno tienen miedo a la participación ciudadana, tienen miedo a la crítica y a la discrepancia", ha remarcado.
MÁS MADRID VE UN "PATRÓN AUTORITARIO"
También desde Más Madrid, la concejala Pilar Sánchez ha criticado las modificaciones relativas a las invitaciones y a la presencia del público en el Pleno. Sánchez ha asegurado que la decisión del presidente del Pleno responde a un "patrón autoritario y sectario" que, a su juicio, caracteriza la presidencia de Fanjul "durante estos dos mandatos".
La edil de Más Madrid ha considerado "absolutamente improcedente" que se impida al público manifestar si está de acuerdo o en desacuerdo con lo que ocurre en la sesión. "Creemos que es coartar la libertad de participación de las personas que vienen al Pleno", ha afirmado.
Preguntada por la reducción de las invitaciones libres de más de 100 a 20, Sánchez ha sostenido que la medida "responde al mismo patrón autoritario" y busca "reducir" la presencia de aquellas personas a las que los grupos pueden invitar al Pleno.
"Me parece que es una decisión que no es acertada, que nosotros hemos recurrido y que seguiremos dando la batalla legal para que se modifique", ha indicado Sánchez, quien ha insistido en que se está intentando "coartar la libertad de participación de la ciudadanía en los plenos".
VOX APOYA LA MEDIDA DE FANJUL
De su lado, el portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Madrid, Javier Ortega Smith, ha apoyado la medida sobre la asistencia al Pleno al considerar que las sesiones no pueden convertirse en un "acto asambleario" ni en un espacio donde "se falte al respeto a la institución".
"Nadie le prohíbe a nadie que pueda asistir dentro de la capacidad que tiene el Pleno", ha señalado, antes de advertir de que no se puede convertir la sesión en "una especie de mitin" para "apabullar con gritos e insultos" a quienes están hablando.
Ortega Smith ha asegurado así que en los últimos plenos se han producido gritos, lanzamiento de panfletos, abucheos a concejales, al alcalde y al presidente del Pleno.
El portavoz de Vox ha atribuido esos comportamientos a invitados de los grupos de PSOE y Más Madrid, y ha defendido que la Presidencia del Pleno adopte medidas para evitar estas situaciones. "Siempre, siempre, siempre son los mismos. Vienen invitados por el PSOE y Más Madrid", ha afirmado.
En este sentido, ha considerado "muy respetables" las medidas. "El público no está ni para aplaudir ni para hablar, ni para tirar folletos; está para escuchar educadamente. Y si no, que no venga, que se quede en casa, que lo vea por la pantalla y que pegue gritos en su casa", ha concluido.
PP DEFIENDE QUE ES UNA DECISIÓN DE LA PRESIDENCIA DEL PLENO
Por su parte, el portavoz del PP en el Ayuntamiento, Carlos Izquierdo, ha defendido que la gestión de las invitaciones es una competencia de la Presidencia del Pleno.
"Las invitaciones es una competencia que adopta, como es lógico, la Presidencia de Pleno", ha afirmado el portavoz popular, antes de añadir que se ha visto "preferible adoptar una nueva forma de invitaciones".
Izquierdo ha pedido además "prudencia" a los asistentes que acuden invitados por los grupos municipales y ha defendido que en los plenos debe mantenerse un "comportamiento ejemplar".
"Lo que pido es prudencia a todos los invitados que llevamos desde los propios grupos políticos, porque lo que se tiene que ver en los plenos de cualquier institución, del Congreso de los Diputados, del Senado, de la Asamblea de Madrid, incluso del propio Ayuntamiento de Madrid, es un comportamiento ejemplar", ha concluido.