MADRID 2 Feb. (EUROPA PRESS) -
La Obra Social 'la Caixa' apoyó durante el año 2011 un total de 162 proyectos sociales impulsados por entidades madrileñas a los que dedicó una inversión de 2,94 millones de euros, ha informado esta entidad en un comunicado.
Los proyectos seleccionados van dirigidos, por ejemplo, a la prevención de la violencia de género, a la formación y fomento del empleo para mujeres en riesgo de exclusión social o a la promoción del voluntariado cultural y ambiental.
En uno de ellos, la Asociación de Padres de Disminuidos de San Sebastián de los Reyes impulsa "Surtidor de oportunidades", un programa que tiene por objetivo contribuir a la completa integración sociolaboral de personas con discapacidad a través de la inclusión en un entorno productivo ordinario (estaciones de servicio de la Comunidad de Madrid) mediante la prestación de recursos a los agentes implicados.
En el momento en el que la gasolinera comunica que tiene un puesto vacante, se inicia el proceso de selección para incorpora a algún candidato de la bolsa de empleo de la entidad.
Desde el primer día, el trabajador recibe el apoyo de un preparador laboral ya que, para facilitar y hacer posible en algunos casos la adaptación al puesto de trabajo se ha utilizado la metodología de empleo con apoyo.
El preparador laboral presta apoyo en aquellas áreas que el trabajador necesite, de manera que su rendimiento sea óptimo. Estos apoyos se van retirando y espaciando en el tiempo a medida que el trabajador vaya adquiriendo habilidades y aprendizajes que le permitan un adecuado ajuste al puesto del trabajo.
En esta fase es fundamental el papel que juegan los apoyos naturales. Destaca principalmente el apoyo prestado por los encargados y resto del personal de la plantilla, que vela por el buen desempeño de las funciones de los trabajadores con discapacidad y prestan la ayuda necesaria en los momentos precisos.
El resto de proyectos seleccionados en las diferentes convocatorias se centran en la promoción de la inserción social y laboral de las personas con discapacidad física, mental o sensorial; el desarrollo de acciones dirigidas a la acogida y apoyo de personas que viven situaciones de marginalidad; el fomento del voluntariado y de la participación ciudadana en acciones solidarias; la promoción de la convivencia entre personas de diferentes culturas; o la contribución al desarrollo de iniciativas innovadoras que den respuesta a las necesidades socioeducativas actuales.