MADRID, 21 Oct. (EUROPA PRESS) -
La Policía Municipal de Madrid se ha quedado desde la medianoche de este miércoles sin el servicio de los bares propios que tenía en sus dependencias por presuntas irregularidades contables, han indicado a Europa Press fuentes policiales.
Hace unos días el inspector jefe de la Policía Municipal, Francisco Caletrio, remitió un escrito del director general, Andrés Serrano, que ordenaba "el cese de las actividades de los bares del Cuerpo de la Policía Municipal de manera inmediata, pasando a ser utilizados como salas de descanso para los agentes".
"El cese indicado pasará a ser efectivo a partir de las 00.
0 horas del 21 de octubre del presente año, siendo informado posteriormente de las condiciones de cierre, liquidación del género almacenado y todas aquellas circunstancias relacionadas con el asunto", añade el escrito.
Esta decisión se tomó en el Comité de Dirección del 5 de octubre, por indicación del coordinador general de Seguridad y Emergencias, Jesús Guereta, y conocimiento del concejal delegado de Seguridad, Javier Barbero.
En la nota interna enviada por Guereta a Serrano, a la que ha tenido acceso Europa Press, le pide que se le comuniquen las actuaciones iniciadas para regularizar la situación planteada respecto a las cantidades correspondientes a los fondos de bares y la extinción de la Junta 'Pro-Huérfanos' "y las que están igualmente llevando a cabo para poner fin inmediatamente a la actividad de los 'bares' y su puesta en marca como 'centros de encuentros sociales' para los colectivos de trabajadores, que habrán de dotarse con máquinas de vending o cualquier otro medio que se estime oportuno".
Actualmente, la Policía Municipal cuenta con tres bares gestionados por auxiliares de Policía y otros en segunda actividad en las unidades de la calle Plomo, la del Escuadrón y la especial de Tráfico. Hay otra en la Jefatura Superior, pero ésta la gestiona una contrata. Hace unos años había más bares en otras unidades que fueron cerrando poco a poco.
El problema detectado en estos bares, con varias décadas de vida, es que la contabilidad la llevaban a mano, posibles irregularidades en el IVA, y presuntos 'descuadres' en las cajas y en un dinero recaudado que a veces iba a Jefatura y otra a la Dirección General.
El Ayuntamiento de Madrid está barajando, tras el cese de la actividad, abrir un concurso público para que una contrata llegue el servicio, al igual que ocurre en bares de otros Cuerpos policiales y en administraciones públicas. El concejal del área, Javier Barbero dará más detalles sobre este asunto esta tarde.