Un responsable de un grupo político indica el sentido del voto a sus compañeros durante una votación en el pleno del Parlamento Europeo en Estrasburgo (Francia) - JEREMY BAUMERT
BRUSELAS 7 Oct. (EUROPA PRESS) -
El pleno del Parlamento Europeo ha dado este miércoles luz verde a una ayuda de 2,7 millones para trabajadores del motor despedidos en Galicia, un apoyo que será costeado con el Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización (FEAG) para ayudar a su reinserción en el mercado laboral.
Los eurodiputados adoptaron la decisión con 608 votos a favor, 55 en contra y 7 abstenciones durante la sesión celebrada en Estrasburgo (Francia). La Xunta de Galicia confinanciará el 15% del plan, cuyo coste total asciende a 3,2 millones de euros.
En concreto, el programa beneficiará a los empleados despedidos de una veintena de empresas gallegas especializadas en la producción de componentes para automóvil que recortaron su plantilla o tuvieron que cerrar debido a la caída de la demanda europea y a la reorientación de la inversión hacia plataformas electrificadas, según resume la Eurocámara en un comunicado.
En particular, el objetivo es que del total de 671 despedidos en este contexto unos 400 de ellos puedan beneficiarse de las medidas costeadas con la ayuda europea, por ejemplo con acciones de orientación laboral, formación y reciclaje o cursos de emprendimiento.
Según el informe adoptado por los eurodiputados, ocho de cada diez trabajadores despedidos tienen un nivel de formación postsecundaria o inferior, y uno de cada cuatro tiene más de 54 años, lo que hace especialmente relevante la asistencia en la búsqueda de un nuevo empleo.
Además, el texto del Parlamento subraya que la situación económica de la industria española de componentes de automóviles se ha ido deteriorando desde 2024, con un descenso constante de los ingresos y el empleo que refleja una reestructuración general del mercado; aunque Galicia mantiene una sólida base industrial que necesita ser reforzada.
Desde 2007, el Fondo de Ayuda a la Globalización ha dedicado 737 millones de euros a ayudar a más de 185.000 personas de veinte Estados miembros tras perder su empleo.