Archivo - Stellantis, Volkswagen y Renault exigen un 'Made in Europe' en común para defender al sector - GRUPO PSA - Archivo
MADRID 12 Jun. (EUROPA PRESS) -
Los grupos automovilísticos Stellantis, Volkswagen Group y Renault Group, que en conjunto representan más del 60% de la producción de vehículos de la Unión Europea, reclaman la creación de un marco común de requisitos 'Made in Europe' que permita fortalecer la base industrial europea, impulsar la inversión y garantizar la competitividad del sector frente a la creciente competencia internacional.
Las compañías defienden que la futura regulación europea debe centrarse en premiar el valor industrial de Europa. En este sentido, proponen una definición "simplificada, realista y sólida" que sirva como herramienta estratégica para reforzar las cadenas de suministro europeas y atraer nuevas inversiones industriales, informaron a Europa Press en fuentes conocedoras de la propuesta.
Según plantean los fabricantes a la Comisión Europea, los vehículos considerados 'Made in Europe' deberían incorporar al menos un 70% de valor generado dentro de la UE y del Espacio Económico Europeo (EEE) --Islandia, Liechtenstein y Noruega--.
El 30% restante seguiría abierto a la fabricación externa al Viejo Continente, pero que probablemente será cuestionada por otros fabricantes no europeos con peso en el mercado automotriz europeo.
Asimismo, solicitan una única definición armonizada para toda la industria, basada en la creación de valor del vehículo completo y no únicamente en determinados componentes. Las compañías también reclaman que los requisitos relacionados con la producción de baterías sean realistas y compatibles, aplazando para 2030 las exigencias de producción de celdas locales que ahora se sitúan para 2028.
INCENTIVOS PARA COMPENSAR LOS MAYORES COSTES DE PRODUCCIÓN
Los grupos automovilísticos sostienen que la implantación de requisitos 'Made in Europe' debe ir acompañada de incentivos económicos suficientes para compensar los costes adicionales asociados a la producción en territorio europeo.
Asimismo, proponen que los fabricantes acrediten un fuerte compromiso con la producción europea --mediante una flota compuesta casi por tres cuartas partes de vehículos que cumplan los requisitos 'Made in UE'-- y que solo éstos puedan beneficiarse de los incentivos.
Desde el sector de la automoción estiman este nuevo marco normativo permitiría impulsar nuevas inversiones industriales en Europa, favorecer la creación de empleo y fortalecer las cadenas de suministro continentales frente a competidores externos, por ejemplo, como los asiáticos.
Volkwagen y Stellantis llevan meses negociando propuestas comunes, que ahora han sido aceptadas por Renault, aunque se espera que otros fabricantes de automóviles se sumen a la iniciativa.