Actualizado 25/06/2014 18:56 CET

La Guardia Civil decomisa en Las Torres de Cotillas numerosos productos cárnicos

Inspección carnicería Las Torres de Cotillas
GUARDIA CIVIL

Se ha inspeccionado una antigua carnicería donde se manipulaban productos alimenticios en pésimas condiciones higiénicas

LAS TORRES DE COTILLAS (MURCIA), 25 Jun. (EUROPA PRESS) -

La Guardia Civil de la Región de Murcia, en colaboración con el Servicio de Seguridad Alimentaria y Zoonosis de la Dirección General de Salud Pública de la Comunidad Autónoma, ha incautado, tras hacer una inspección en un local de Las Torres de Cotillas, un elevado número de embutidos, jamones crudos, carnes, huesos y vísceras que se hallaban almacenados sin las preceptivas condiciones higiénicas.

El responsable del establecimiento ha sido denunciado por numerosas infracciones administrativas relacionadas, entre otras, con la higiene y el almacenamiento de los productos alimenticios, así como por carecer de la autorización administrativa necesaria para el ejercicio de la citada actividad, según informaron fuentes de la Guardia Civil en un comunicado.

La investigación, iniciada a mediados del mes de junio, se ha desarrollado cuando la Benemérita, gracias a la colaboración ciudadana, tuvo conocimiento de posibles anomalías existentes en una antigua carnicería de la localidad de Las Torres de Cotillas.

Esta información ha determinado la inspección del establecimiento por guardias civiles del SEPRONA e inspectores del Servicio de Seguridad Alimentaria y Zoonosis de la Región de Murcia, una actuación en la que se han constatado numerosas irregularidades, tanto en la conservación y manipulación de los alimentos, como en la autorización del local para ejercer cualquier tipo de actividad comercial.

Entre las deficiencias observadas se encuentran la coexistencia de carnes crudas y elaboradas en un mismo espacio, las relativas a su conservación en cámaras frigoríficas y la falta de acreditación de la legal procedencia de las mismas.

Estas condiciones, junto a la falta de documentación que amparara la legal procedencia de los productos, han motivado el decomiso del género, en concreto 13 jamones crudos, dos medias canales, numerosas gavetas con carne despiezada, huesos, carne picada, abundante embutido y varios cubos con vísceras. El destino final de dicho género ha sido su destrucción, por tratarse de productos no aptos para el consumo humano.

Los hechos han sido denunciados ante la Dirección General de Salud Pública de la Consejería de Sanidad y Política Social de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, por infracciones a diversa normativa en materia de protección ambiental integrada, higiene de los productos alimenticios, industria, sanidad y residuos.