La Torre Falcón entra en la Lista Roja del patrimonio en peligro - HUERMUR
MURCIA, 22 Jun. (EUROPA PRESS) -
La Asociación para la Conservación del Patrimonio de la Huerta de Murcia (Huermur) ha asegurado que la casa Torre Falcón, ubicada en la pedanía murciana de Espinardo, sea incluida en la 'Lista Roja' del patrimonio en peligro, según han informado fuentes de la organización conservacionista.
De este modo, la entidad pretende "dar un toque de atención" a los poderes públicos con competencias en la materia para que "den una solución realista y definitiva al problema" de este inmueble.
Desde Huermur han señalado que se trata de un inmueble "barroco y popular típico de la huerta murciana datado en el primer tercio del siglo XVIII".
Entre otras características, la entidad ha destacado que "esta poderosa y protegida casa de tres alturas mantenía una torre de vigilancia y evoca la historia de los huertanos y sus pretéritas formas de vida y subsistencia".
La casa debe su nombre a sus propietarios originales aunque también perteneció a los marqueses de Ordoño y a principios del siglo XX, con la edificación de la urbanización Joven Futura (declarada ilegal por sentencia del Tribunal Supremo en 2015), los propietarios de la Casa Torre Falcón la vendieron a la promotora Joven Futura que la cedió al Ayuntamiento de Murcia.
En el mismo sentido, Huermur ha destacado "el enorme pino piñonero centenario que se alza junto a la edificación", lo que significa "todo un emblema para el lugar, y que se encuentra también protegido en el catálogo del PGOU de árboles singulares del municipio de Murcia".
La torre, levantada en el primer tercio del siglo XVIII, es una de las pocas casas torre que quedan en la Huerta de Murcia y que representan la vivienda señorial vinculada a grandes extensiones agrícolas que desde la misma se explotaban.
En ellas se aúna, al mismo tiempo, un palacete de recreo para la nobleza y zonas de trabajo (cuadras, cuartos de aperos, casas para el servicio, etc.) para poder trabajar las tierras.
Esta edificación histórica se halla bajo la protección del Plan General de Ordenación Urbana de Murcia (PGOU) de Murcia, el cual estipula que se trata de una "edificación de carácter aislado de estilo barroco. Se compone de tres alturas destacando en el nivel superior la arquería en sus vanos. Se deberá conservar la volumetría, composición y cerrajería originales, así como la estructura portante principal y su carácter exento". La cubierta es a dos aguas y los vanos mencionados están totalmente abiertos.
Sobre el estado de conservación Huermur ha señalado que en la actualidad "se encuentra abandonada y en ruinas, con una situación de degradación progresiva".
Además, han denunciado que "presenta filtraciones, grietas, derrumbes de la cubierta, y pintadas en las fachadas, entre otros".
Desde Huermur han argumentado que, aunque se ha vallado su perímetro para evitar actos vandálicos y ocupaciones, el cercado "está roto por numerosos puntos y sin mantenimiento".
Asimismo, la entidad conservacionista ha denunciado que la rejería del inmueble, original del siglo XVIII, "ha sido robada y expoliada" pese a encontrarse incluida expresamente en la ficha de protección del edificio en el Plan General de Ordenación Urbana de Murcia.
Al respecto, han sido "constantes y reiteradas" las denuncias, expresadas desde Huermur, por el mal estado de este inmueble protegido, incluso con órdenes de la Consejería de Cultura para evitar la degradación de este bien, lo que provocó que hace unos años se hicieran unas intervenciones de urgencia.
Se colocó una plancha transparente en la cubierta para tapar el derrumbe de la misma y se repararon tejas rotas, así como se apuntaló el interior del edificio para evitar su colapso.
Actualmente, han indicado desde Huermur, "está todo abandonado, y han robado incluso las puertas metálicas que se colocaron en las paredes a modo de tapiados, y los puntales que se instalaron para evitar el colapso de la estructura".
También, ha hecho hincapié en que "la pinada y la finca municipal que rodea la casa-torre está totalmente abandonada y sin mantener en las debidas condiciones".
Por esta razón, la asociación ha denunciado que "se ha secado hasta la enorme palmera de la fachada por la falta de mantenimiento y cuidados, lo que ha acentuado aún más el empobrecimiento y la degradación del entorno".
Por último, desde Huermur han instado al Ayuntamiento de Murcia, como propietario del edificio, a que tome de "forma inmediata y urgente" las medidas necesarias para ejecutar "la puesta en valor y rehabilitación definitiva de este patrimonio cultural de todos los ciudadanos".