VALLADOLID, 20 Jun.
Unas 1.500 personas se concentraron hoy en las nueve capitales de provincia de Castilla y León en respuesta a la convocatoria de la Federación Española de Municipios y Provincias con el fin de mostrar su repulsa al terrorismo de ETA que ayer se saló con la vida del inspector del Cuerpo Nacional de Policía Eduardo Puelles.
Ciudadanos, responsables políticos y miembros de la Policía Nacional protagonizaron los actos de repulsa que se celebraron hoy a las 12.00 horas en la puerta de los ayuntamientos y que fueron protagonizados por un silencio roto con aplausos en memoria de Puelles.
En concreto, cerca de 200 personas se concentraron en Ávila, donde su alcalde, Miguel Ángel García Nieto, leyó un comunicado en el que recordó que la capital abulense acoge la Escuela de Formación del Cuerpo Nacional de Policía, por lo que "se siente muy identificada".
Tras la lectura se guardó un minuto de silencio y produjo una ovación por parte de los asistentes, entre los que se encontraban miembros de la corporación municipal y de la delegación territorial de la Junta.
El secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado, secundó las protestas en Burgos, donde aprovechó para pedir unanimidad contra el terrorismo. "Por muy debilitada que esté la banda, hasta que no se acabe con el último de sus integrantes es evidente que se va a hacer daño y por eso la unanimidad y la cohesión de los demócratas es el único elemento posible para conseguir acabar con el terrorismo", señaló Granado.
A la concentración, asistieron cerca de un centenar de personas entre los que se encontraban el alcalde de Burgos, Juan Carlos Aparicio, que manifestó su cariño y solidaridad con la familia del asesinado por ETA, al tiempo que pronunció "el deseo firme de que estas personas, que han llevado cabo el asesinato, estén pronto en la cárcel y caiga sobre ellas todo el peso de la ley".
En León cenca de un centenar de ciudadanos se concentró en la puerta del consistorio para manifestar su respaldo a los familiares y amigos del Policía Nacional fallecido y mostrar así su repulsa a las acciones terroristas de ETA.
Entre los asistentes se encontraban el alcalde de León, Francisco Fernández, acompañado de otros miembros de la corporación municipal y del subdelegado del Gobierno en León, Francisco Álvarez.
Unas 200 personas secundaron la protesta en Palencia, donde el alcalde, Heliodoro Gallego, leyó una breve declaración en la que mostró el "más firme apoyo y gratitud a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado por su labor", además de trasladar sus "más sentidas condolencias" a la familia del agente fallecido en nombre de toda la ciudad.
En Salamanca se concentraron cerca de un centenar de personas, entre ellas el capitán Juan José Aliste Aliste, víctima de un atentado terrorista en 10 de noviembre de 1995 que le hizo perder las dos piernas. Asimismo, al acto asistió el subdelegado del Gobierno en Salamanca, Jesús Málaga, quien llamó a la unidad en contra de los terroristas.
Entre los participantes en el acto se encontraba también el secretario regional del PP, Alfonso Fernández Mañueco, quien consideró que ETA está siendo "derrotada poco a poco" y mostró su respaldo a la labor de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
Alrededor de un centenar de personas se concentraron en la Plaza Mayor de Segovia, donde participaron el alcalde de Segovia, Pedro Arahuetes, el presidente de la Diputación, Javier Santamaría, la subdelegada del Gobierno, María Teresa Rodrigo Rojo, el secretario provincial del PSOE, Juan Luis Gordo, así como diferentes miembros de la corporación municipal.
En Soria en torno a 150 personas secundaron la concentración silenciosa con la presencia de responsables de instituciones sorianas, como el alcalde Carlos Martínez y el delegado territorial, Carlos de la Casa, el comisario jefe de Soria, Juan José Ibáñez, concejales, agentes de Policía, de la Guardia Civil y ciudadanos, guardaron respetuosamente los cinco minutos de silencio.
El regidor soriano calificó a la banda armada como "fascistas porque no respetan el derecho más básico que es la vida. Deben entregar las armas y respetar la democracia", añadió. De la Casa, por su parte, hizo votos por la pronta captura de loa asesinos "para que cumplan en las cárceles la totalidad de la pena".
Cerca de 200 personas, entre autoridades y ciudadanos, se concentraron en Valladolid ante un silencio que sólo interrumpido por el sonido de las campanas que marcaban las 12.00 horas y por los aplausos que dieron fin al acto.
Así, participaron en la concentración, además de los ciudadanos, autoridades como el subdelegado del Gobierno en Valladolid, Cecilio Vadillo; la primera teniente de alcalde del Ayuntamiento de Valladolid, Ángeles Porres Ortún; la concejal de Cultura, Turismo y Comercio, Mercedes Cantalapiedra; el delegado territorial de la Junta de Castilla y León, Mariano Gredilla; el presidente de la Diputación provincial, Ramiro Ruiz Medrano, o el concejal por IU, Alfonso Sánchez, así como otros representantes políticos o miembros de la Guardia Civil y de la Policía Nacional.
Por último, más de 300 personas protestaron en Zamora con la participación de miembros de la Asociación de Víctimas del Terrorismo y representantes políticos de todas las instituciones y partidos de la provincia.
En el acto estuvo presente el delegado del Gobierno en Castilla y León, Miguel Alejo, quien señaló que la única respuesta que se puede dar a los terrositas ha de ser política, policial y penitenciaria. Además, resaltó la importancia de la unidad política para hacer frente a las pretensiones violentas de ETA.
Además, la alcaldesa de Zamora, Rosa Valdeón, aseguró que es necesario repetir cuantas veces sea preciso la solidaridad con los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y reiteró la importancia del acuerdo político que actualmente hay en el País Vasco.