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El exministro de Transportes y diputado del PSOE, José Luis Ábalos, durante una rueda de prensa, en el Congreso de los Diputados, a 27 de febrero de 2024, en Madrid (España). - Eduardo Parra - Europa Press
Actualizado: martes, 27 febrero 2024 17:56

Reitera su inocencia y proclama que su dimisión se vería como signo de culpabilidad y no frenaría "la cacería" contra otros cargos

MADRID, 27 (EUROPA PRESS)

El exministro José Luis Ábalos ha decidido mantener el escaño tras el estallido del 'caso Koldo' y, ante la exigencia del PSOE de que renunciara al acta en 24 horas, ha optado por pasarse al Grupo Mixto del Congreso. La primera consecuencia es que este martes estará situado en las últimas filas del hemiciclo, lo que se conoce como el 'gallinero'.

Así lo ha anunciado en una comparecencia ente los medios de comunicación para "defender su honorabilidad" y para explicar lo que considera "la decisión más importante" de su vida política.

"He escuchado todas las voces a mi alrededor, las de quienes me detestan por mi ideología o trayectoria política, las que me desprecian porque desprecian mi propia humanidad y las de que, obviamente, aún me quieren, que tengo la suerte de que son muchos y muchas --ha relatado--. Finalmente he decidido hacer caso a estas últimas porque me debo a las personas que efectivamente me aprecian, que son las que me han transmitido con sinceridad y generosidad el ruego de que siga adelante en la lucha, que no me rinda y que defienda mi honorabilidad".

UN ULTIMÁTUM DE 24 HORAS

A raíz del llamado 'caso Koldo' sobre una supuesta trama de cobro de comisiones en contratos de material anticovid y la implicación de Koldo García Izaguirre, que había sido asesor de Ábalos en el Ministerio de Fomento, el PSOE dio este lunes un ultimátum de 24 horas a su diputado para que renunciara al escaño.

Horas después, Ábalos renunció a la Presidencia de la Comisión de Interior, para la que había sido propuesto por el Grupo Socialista, pero decidió seguir con el escaño. Y al dejar de ser presidente de comisión, el PSOE ya le envió a las ultimas filas del Salón de Plenos ante las votaciones que van a tener lugar este martes.

En su comparecencia, el exministro ha insistido en que no está implicado ni en la querella del 'caso Koldo', ni en el auto del juez que investiga la trama, ni en ninguna otra causa, y que tampoco ha sido citado a declarar como testigo: "No estoy acusado de nada, ni formo parte de la investigación, ni tampoco tengo ningún enriquecimiento ilícito", ha proclamado, subrayando que sus contratos han sido supervisados por el Tribunal de Cuentas.

Según ha explicado, su gestión en esos meses de pandemia se limitó a "conseguir equipos de protección lo más rápidamente posible y lo más económico posible", y en consecuencia "aminorando los costes y las posibles comisiones de los intermediarios".

QUE LA JUSTICIA JUZGUE A KOLDO

Y en cuanto a la figura de Koldo García Izaguirre, ha señalado que fue un colaborador que formó parte de su gabinete en el ministerio y que será la Justicia quien resuelva las sanciones que correspondan y si su enriquecimiento es causa de esas actividades o de otra cosa. Pero en todo caso, considera "decepcionantes" y "repudiables" esos comportamientos que se atribuyen a su excolaborador.

Por todo ello, no se ve en la necesidad de invocar el principio de presunción de inocencia y cree que renunciar ahora al escaño "se interpretaría como un signo de culpabilidad" que no asume y que sólo provocaría su "estigma no ya política, sino personal".

Además, ha advertido de que su dimisión ni siquiera serviría como cortafuegos porque "tampoco impediría que dejara de continuar la cacería hacia otras personas que se citan" estos días, en referencia a los titulares de instituciones que contrataron con la trama, como el ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, o los expresidentes de Baleares, Francina Armengol, y de Canarias, el ahora ministro Ángel Víctor Torres.

Así las cosas, y aunque cree que económicamente le habría sido más rentable irse de la Cámara, ha preferido tomar la "drástica decisión" de desoír a su partido y de seguir de diputado en el Grupo Mixto para poder tener una tribuna desde la que defender sus ideas, aunque: "No es una decisión cómoda para mí, es una decisión muy dura, y muy difícil en lo personal", ha remachado quejándose de la presión mediática sobre su familia.

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