OVIEDO, 9 Jun. (EUROPA PRESS) -
El acusado de acabar con la vida de su ex pareja, Desirée Prieto, y herir con arma blanca al hijo de ambos el 14 de julio de 2006 en el barrio de Portuarios de Gijón, manifestó hoy ante el juez que nunca ha hecho daño a nadie y se describió como "pacifista". "Siempre la adoré y la he respetado", señaló refiriéndose a su ex pareja. El hombre declaró "que no se acuerda de nada" aunque reconoce "que pudo haber cometido el crimen por encontrarse en el lugar de los hechos".
El presidente de la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Oviedo, Manuel Avello, escucho hoy, en el primer día de la vista oral, la declaración del acusado y la versión de once agentes de la Policía Nacional que intervinieron en el suceso.
El procesado, José María S. D., señaló que el día de los hechos estuvo durante la mañana con un amigo "fumando porros de hachís" y con el que bebió "dos botellas de vino". Además, el acusado explicó que estuvo a tratamiento psiquiátrico durante seis años cuestión por la cual estuvo internado en el Hospital de Jove.
Sobre este asunto, el acusado declaró que cuando ocurrieron los hechos tomaba siete u ocho pastillas, entre las que citó sintrom, valium y tranxilium. "Intenté suicidarme en siete ocasiones. Un día me tomé 90 pastillas, otro día 120 y otro 140".
El hombre reconoció que fue pareja de la fallecida durante tres años, hasta que la mujer decidió poner fin a la relación porque "conoció a otro personaje", apuntó el procesado. "Yo nunca le pedí que volviera conmigo lo único que quería era la custodia de mi hijo", apuntó.
El acusado a preguntas del Ministerio Fiscal afirmó que tenía dos denuncias por malos tratos de su pareja sentimental anterior pero negó haberla agredido en ningún momento. "La querella fue por dar una patada al aire", apuntó.
Por su parte los agentes de Policía que declararon como testigos destacaron el estado de tranquilidad que presentaba el acusado en el momento en el que fue detenido y negaron con rotundidad que el hombre presentase síntomas de encontrarse bajo los efectos del alcohol. "Era consciente de lo que había hecho", apuntó uno de los agentes que le tomaron declaración.
Por su parte, dos Policías Nacionales que custodiaron al acusado hasta la ambulancia que le trasladó al hospital para ser examinado señalaron que el hombre gritó: "Desirée eres una zorra y te voy a matar". Esas fueron las únicas palabras que pronunció el acusado hasta el interrogatorio en comisaría.
Agentes de la Policía que acudieron al domicilio del acusado el día de los hechos señalaron que fue el novio de la hija del acusado el que logró entrar por una ventana de un baño para poder abrir desde dentro y acceder al domicilio. Allí se encontraba el cuerpo sin vida de Desirée Prieto en el suelo y sobre la cama del dormitorio estaba tendido boca abajo el acusado junto a su hijo yacía herido por arma blanca.
PENAS.
El procesado se enfrentará a 44 años de cárcel. La Fiscalía pide 25 años de prisión por un delito de asesinato consumado y 19 años de cárcel, por otro en grado de tentativa, al haber sobrevivido el hijo de ambos a las graves heridas sufridas tras su apuñalamiento.
Asimismo, el Ministerio Fiscal solicita al imputado la prohibición de acercarse o comunicarse tanto con su hijo como con la madre de la víctima, durante un plazo de 29 años, periodo en el que estará suspendido el régimen de visitas paternales. También se solicita el pago de una indemnización para la madre, las dos hermanas y el hijo de la víctima, por un importe total superior a los 200.000 euros.
La petición de la Fiscalía coincide con la hecha por el abogado del Estado, que actúa en representación de la Delegación especial del Gobierno contra la Violencia sobre la Mujer.
Por su parte, la acusación particular, pide también 25 años de prisión para el delito de asesinato consumado, pero eleva la petición fiscal en el caso del delito de asesinato en grado de tentativa hasta los 20 años, al contemplar la agravante de parentesco, y las medidas de alejamiento a 35 años. La indemnización solicitada está próxima a los 500.000 euros en total.
Por su parte, la defensa del acusado pide la libre absolución en el juicio, al sostener que "no hay pruebas contundentes" que demuestren que él fue el autor material de los hechos, sólo "indicios". El letrado, además, señaló que no hay constancia de que el menor herido sea su hijo.