Actualizado 22/12/2007 15:55 CET

AVE.-Más de 250 personas de cinco colectivos reciben con pitos a Zapatero en Valladolid para defender sus reclamaciones

VALLADOLID, 22 Dic. (EUROPA PRESS) -

Más de 250 personas pertenecientes a las plataformas por el tren de Ávila y Aranda de Duero, el sindicato CGT, la Asociación de Vecinos Delicias de Valladolid y del Sindicato de Circulación Ferroviario recibieron hoy el viaje inaugural del Tren de Alta Velocidad Madrid-Segovia-Valladolid con una sonora pitada acompañada de ruido de sirenas, bocinas y una cacerolada.

Los colectivos se concentraron desde las 10.30 horas de hoy en la calle Recondo de Valladolid, frente a la nave habilitada por el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) para el acto oficial de inauguración de la línea, por lo que el ruido que originaron se pudo escuchar durante las intervenciones del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, y el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera.

En total, se concentraron más de 250 personas, de las que la mayor parte --un centenar-- pertenecían a la plataforma de Aranda de Duero. Pero junto a ellos, en la calle Recondo, que fue cortada al tráfico, se ubicaron más de 2.000 vallisoletanos que quisieron asistir a la llegada de la Alta Velocidad a la capital castellana.

Sólo los más madrugadores pudieron acceder al andén de la estación del Campo Grande, donde recibieron con aplausos la llegada del primer AVE que recorrió la línea Madrid-Segovia-Valladolid y que, tras realizar una parada en Segovia para recoger al alcalde de la ciudad, Pedro Arahuetes, a Herrera, y al regidor vallisoletano, Juan Vicente Herrera, arribó a la Estación Campo Grande de Valladolid a las 11.27 horas, tres minutos antes de la hora programada.

El presidente del Gobierno se apeó del tren acompañado por la ministra de Fomento y fue recibido a pie de andén por el delegado del Gobierno en Castilla y León, Miguel Alejo, el vicepresidente segundo y consejero de Economía de la Junta, Tomás Villanueva, el presidente de la Diputación de Valladolid, Ramiro Ruiz Medrano, y el subdelegado del Gobierno en Valladolid, Cecilio Vadillo.

La comitiva oficial empleó casi 20 minutos en recorrer los escasos 100 metros que separaban el andén de la nave donde esperaban más de 500 invitados, entre trabajadores y directivos de los medios de comunicación de Valladolid y Madrid, representantes de instituciones sociales, políticas y empresariales de Castilla y León, así como la Corporación Municipal del Ayuntamiento de Valladolid al completo.

SALUDO A LOS VALLISOLETANOS.

Mientras tanto, Rodríguez Zapatero aprovechó para estrechar la mano al resto de invitados que le esperaban a pie de andén, como la presidenta del Grupo Municipal Socialista de Valladolid, Soraya Rodríguez, y el consejero de Fomento, Antonio Silván, así como la de algunos de los vallisoletanos que se encontraban en el andén --separado del tren por una mampara de plástico--.

Precisamente, un grupo de partidarios del presidente socialista protagonizó un conato de enfrentamiento con los manifestantes en la calle Recondo unos minutos antes de la llegada del tren, cuando recriminaron la actitud de protesta de los diferentes colectivos. La intervención de los agentes de la Policía Nacional evitó que ambos grupos se encararan y la discusión no pasó a mayores.

Desde el momento en el que los manifestantes divisaron al fondo de la estación la figura del nuevo AVE comenzaron a hacer todo el ruido posible para tratar de reclamar la atención. A las bocinas, sirenas, silbatos y tambores se unió la cacerolada de la plataforma de Aranda de Duero e incluso la música rock de varios grupos invitados por CGT que actuaron en un escenario ubicado en la plaza de Colón.

REIVINDICACIONES.

Los grupos convocados defendían diversas reivindicaciones, pero destacaron las hechas por los abulenses y arandinos. Ambos reclamaron que se mejoren las líneas convencionales de ferrocarril Madrid-Ávila-Valladolid y Madrid-Aranda-Burgos. El portavoz de la plataforma abulense, Ricardo del Val, lamentó que la creación de la vía de alta velocidad pasando por Segovia ha "mermado" tanto los servicios ferroviarios de la ciudad abulense como "el futuro de la ciudad".

Por ello, el colectivo, formado por una veintena de personas y acompañado por abulenses representativos como el presidente de la Confederación de Empresarios de Castilla y León (Cecale), Jesús Terciado, y el secretario regional de Izquierda Unida, José María González, reclamó la inclusión de Ávila en la red de cercanías de Madrid y el paso de los Alvia para que la ciudad "no quede marginada".

Mientras tanto, los arandinos, con pancartas que rezaban proclamas como "Bienvenida la alta velocidad pero no a costa de Aranda", "Ferrocarril Madrid-Burgos, sin inversión desde 1968" y "La Ribera exige regionales, Ya!", reclamaron la mejora de servicios en la citada línea.

Su portavoz subrayó el carácter "apolítico del colectivo" y afirmó que "un hecho histórico como la llegada del TVA a Valladolid y Castilla y León no tiene por qué suponer una falta de servicios ferroviarios en otras provincias". Por ello, solicitó que se modernicen los servicios de la línea Madrid-Burgos y que se introduzcan más trenes regionales.

Las protestas también llegaron de una veintena de miembros del Sindicato de Circulación Ferroviaria, que aglutina trabajadores de las provincias de Valladolid, León, Burgos, Palencia y Zamora, y que se desplazaron hasta Valladolid para relatar su "lucha" por el reconocimiento profesional.

Asimismo, la Asociación de Vecinos del Barrio de las Delicias de Valladolid, representada por una decena de personas, se concentró igualmente para reclamar el "inmediato" soterramiento del ferrocarril a su paso por Valladolid ya que, como su portavoz apuntó, "ha separado al barrio del centro de la ciudad desde hace 100 años".

En la intervención política, de los tres máximos dirigentes, sólo el presidente regional Herrera, tuvo palabras de apoyo para los manifestantes y trasladó sus reclamaciones en público a Rodríguez Zapatero. "Estas personas saben que es muy importante para la región la Alta Velocidad, pero también le recuerdan que es igual de importante no abandonar los ferrocarriles convencionales", señaló.

Herrera intervino como único representante de la Comunidad a la que llega el tren, y en segundo lugar tras el discurso de Magdalena Álvarez y precediendo al presidente del Gobierno. Zapatero, precisamente, fue comparado por su compañera del Consejo de Ministros con otros "grandes vallisoletanos" como Rosa Chacel, José Zorrilla, Núñez de Arce o Miguel Delibes".

El acto institucional concluyó a las 12.20 horas, y los asistentes fueron invitados a un vino español en uno de los espacios habilitados, que se quedó un tanto pequeño para el medio centenar de personas que se congregaron.

Por último, las autoridades regionales, provinciales y locales, despidieron a Zapatero y Álvarez, que se subieron al tren a las 13.00 horas para regresar a Madrid junto a los invitados y medios de comunicación de la capital.