MADRID, 10 Oct. (EUROPA PRESS) -
El Congreso no contempla restringir el acceso a la Cámara de las personas que acuden como público a las sesiones plenarias tras la protesta contra la reforma de la ley del aborto protagonizada por activistas del movimiento feminista Femen, aunque sí va a empezar a vigilar más a los invitados con el objetivo de comprobar con antelación sus antecedentes y tomar medidas preventivas si es necesario.
Los miembros de la Mesa del Congreso consultados por Europa Press no son partidarios de poner trabas a los ciudadanos que quieran seguir las sesiones plenarias desde la Tribuna de Invitados del Hemiciclo, porque consideran que iría en contra de la institución.
El sentir general en el órgano de gobierno de la Cámara es que en un momento en el que la distancia entre políticos y ciudadanos va en aumento, una medida restrictiva de este tipo no haría más que ahondar en ese desapego hacia las instituciones. "No podemos convertir esto en un búnker", comenta un miembro de la Mesa.
Pero esta posición no va a impedir que los servicios de seguridad de la Cámara tengan que afanarse más a la hora de investigar a las personas que acceden a las tribunas de público para, en su caso, aumentar la vigilancia sobre ellas, si finalmente reciben vía libre para asistir a un Pleno.
En este sentido, las fuentes consultadas explican que, de haberse detectado con antelación que las jóvenes que protestaron el miércoles a pecho descubierto al grito de el "aborto es sagrado" eran conocidas activistas de Femen, podrían haber estado más vigiladas en la tribuna y haber impedido que culminaran su acción.