MELILLA 13 Dic. (EUROPA PRESS) -
Un capitán de la Legión, cuya identidad no ha trascendido, ha sido castigado con 14 días de arresto domiciliario y no se descartan que se tomen otras medidas internas por parte de su unidad, después de presentarse en horario laboral con un grupo de legionarios de uniforme, a bordo de un vehículo militar, en el Parque Hernández de Melilla para quitar las palmeras que tapaban la escultura dedicada al teniente Francisco José Aguilar, lo que provocó un incidente con la Policía Local porque la obra se encontraba en medio del Belén oficial, según informaron hoy a Europa Press fuentes oficiales.
Los legionarios, un grupo formado por cuatro personas encabezadas por el oficial, se presentaron a primera hora de la mañana del lunes en el Parque Hernández para retirar el "disfraz" de palmera que se le había puesto a la escultura al teniente que falleció en Mostar el 11 de junio de 1993, para que no "desentonara" con el Belén municipal.
Según explicaron las citadas fuentes, un guardia jurado, al ver la acción de los militares y al no poder frenar sus intenciones, llamó a la Policía Local, que se presentó en el lugar y tras una discusión, los soldados retiraron las palmeras que tapaban el busto dedicado a Francisco Jesús Aguilar.
Una conversación entre el presidente de la ciudad autónoma de Melilla, Juan José Imbroda, y el comandante general Vicente Díaz de Villegas permitió que el incidente entre agentes y militares no fuera a más y se optara por dejar la escultura al descubierto, al admitir que no fue buena la idea de taparla con palmeras por el Belén.
Según las citadas fuentes, el coronel del Tercio, por orden del comandante general, ha ordenado el arresto del capitán durante 14 días. Europa Press se ha puesto en contacto con el portavoz de la Comandancia General , quien declinó pronunciarse sobre este caso que afecta a un cuerpo en el que recientemente fue castigado otro capitán, también con arresto domiciliario durante 14 días, por publicar una carta en el periódico 'Melilla Hoy' en la que amagaba con acudir a Madrid al frente de su compañía para entregar un escrito de protesta al ministro de Defensa, por su disconformidad con la actuación que seguía el Gobierno en relación al Estatuto de Cataluña.