MADRID 30 Mar. (EUROPA PRESS) -
El último número de la revista 'Temas', cuyo consejo de redacción preside el socialista Alfonso Guerra, da cabida a dos colectivos muy críticos con la política lingüística catalana y que arremeten contra el nuevo 'Estatut': La corriente de opinión del PSC Socialistas en Positivo, que defiende un proyecto "sin la limitación del catalanismo", y la plataforma 'Ciutadans de Catalunya'.
En esta publicación, que recoge Europa Press, el catedrático de Derecho Constitucional Francesc de Carreras, de 'Ciutadans de Catalunya', proclama, en un artículo bajo el lema 'La enmienda 6.1', que "el nuevo Estatuto consolida y acentúa el rumbo monolingüista actual".
"Además de elevar al rango de estatuto muchos de los preceptos que ahora figuran en simples leyes, se dificulta enormemente que, en el futuro, el cambio legal sea fácil --indica--. Si el nuevo Estatuto es aprobado definitivamente, será el Tribunal Constitucional quien deberá declarar su inconstitucionalidad".
IRRESPONSABLES Y PENDIENTES DE COMPLACER.
Todo ello, augura, será "a un coste político y social que deberá echarse en la cuenta de unos políticos catalanes irresponsables y de unos políticos españoles sólo pendientes de complacer a sus aliados parlamentarios". "Aún estamos a tiempo de evitarlo", indica.
A su juicio, en Cataluña no existe "persecución de lenguas, sino discriminación entre ciudadanos". "Ello se refuerza todavía más en la redacción del nuevo Estatuto", destaca.
De su parte, Pedro Gómez Carrizo, de Socialistas en Positivo --corriente del PSC que se acoge a la enmienda 6.1, que equipara el catalán y el castellano en Cataluña--, muestra su temor por que "la cuestión de la lengua se va a volver a cerrar en falso".
COMO UNA "PATENA".
En su artículo 'La lengua de "nosotros", la lengua de "ellos"', Gómez Carrizo advierte de que "cuando en un territorio aquejado de nacionalismo se habla de lengua, en realidad se está hablando de otra cosa". Asegura que el mensaje "omnipresente" de la Generalitat es que "si tu lengua es el castellano, no eres catalán" y critica el "contenido segregacionista de esta pedagogía".
"La lengua se convierte en una frontera de ciudadanía y en un muy efectivo selector social --indica--. Pero en buena lógica nacionalista, 'nosotros' hablamos catalán. Y si alguien pone esto en cuestión, es que será uno de 'ellos'".
Además, se queja de que "desde el socialismo habrá que aceptar que hay miembros de colectivos que tienen derechos históricos respecto a miembros de otros colectivos -con "deberes históricos para con ellos- y que hay identidades colectivas acreedoras de un reconocimiento privilegiado, o exclusivo, respecto a otras identidades colectivas que conviven en su territorio".
Tras arremeter contra "el paquete de argumentos nacionalistas que el socialismo catalán ha adquirido a precio desorbitado", recuerda las palabras del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, cuando dijo que el 'Estatut' quedaría limpio como una "patena".
"El nacionalismo es definitivamente la derrota del pensamiento --finaliza--. Poderosa y limpia como una patena, en el 'Estatut' se yergue la 'lengua de nosotros' y si alguien lo pone en cuestión, es que será uno de ellos".