ETA.-Peritos dicen que las huellas de los acusados estaban en el piso en el que se urdió el atentado de Herrera

Europa Press Nacional
Actualizado: viernes, 18 julio 2008 16:14

MADRID 18 Jul. (EUROPA PRESS) -

Los peritos que comparecieron hoy en el juicio que se sigue en la Audiencia Nacional por el atentado cometido el 14 de septiembre de 2003 en el alto de Herrera (Álava), en el que murió el etarra Arkaitz Otazua y resultaron heridos dos miembros de la Ertaintza, ratificaron ante el tribunal que las huellas de los tres acusados aparecieron en el piso de Entrena (La Rioja) en el que presuntamente se preparó el atentado.

Durante la segunda jornada del juicio, que celebró hoy su segunda sesión y se reanudará el próximo lunes, la fiscal Blanca Rodríguez elevó a definitiva su petición de 73 y 76 años de prisión, respectivamente, para los etarras Asier Mardones y Josune Oña por dos delitos de atentado contra las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, el robo del vehículo en el que simularon un percance y la detención ilegal durante unas horas de sus dos ocupantes, que fueron atados a un árbol en un paraje cercano. A Mardones, además, le imputa la tenencia ilícita de armas.

Además, elevó en 50.000 euros las indemnizaciones que solicitaba para Mardones y Oña, que alcanzan de esta forma los 300.000 y 250.000 euros, respectivamente. También les pide que en concepto de daños morales abonen 15.000 euros por cabeza a los dos ocupantes del vehículo sustraído.

HUELLAS DE DAMBORENEA

La representante del Ministerio Público también mantuvo la petición de ocho años de cárcel y una multa de 12.000 euros para el presunto colaborador de la banda Samuel Damborenea, amigo personal de Otazua que acompañó a los etarras a la vivienda de Entrena y les ayudó a transportar alimentos, tal y como reconoció en la primera sesión del juicio.

Según los peritos de la Ertzaintza que comparecieron durante la vista, en esta vivienda se hallaron numerosas huellas y rastros biológicos de los tres acusados, incluido Damborenea, cuya saliba apareció en una botella de agua en la que también aparecieron restos de Mardones. En la vivienda también se halló un croquis con huellas de Oña en el que estaba dibujada una carretera que, según el Ministerio Fiscal, reproduce el lugar del atentado.

También tomaron la palabra varios expertos de balística de la policía autonómica vasca, que explicaron que, según los casquillos recogidos en el lugar de los hechos, en el incidente entre los etarras y los 'ertzainas' participaron seis armas diferentes, cuatro de los terroristas y dos de los agentes. En total, contabilizaron cinco áreas de disparo y evidencias de una sexta que permitieron identificar con claridad las armas de los dos policías y un etarra.

MARDONES EXCULPÓ A OÑA

Durante la sesión de ayer, Mardones exculpó a Oña de este atentado y aseguró que la Audiencia Nacional es "un tribunal de guerra". Tanto él como su compañera reconocieron su pertenencia a ETA y se negaron a reconocer la "legitimidad" del tribunal para "juzgar a los vascos", según señaló la acusada.

Damborenea, por su parte, explicó que fue al piso de Entrena, propiedad de los padres de Otazua, para que éste le ayudara a preparar un examen de Derecho que tenía que hacer el fin de semana siguiente, aunque aseguró desconocer que éste estuviera preparando un atentado. "Le ayudé con las bolsas de comida por deferencia", apuntó.

Ante el tribunal también compareció el 'ertzaina' que disparó contra Otazua, que aseguró que cuando acudieron al lugar de los hechos fueron disparados por sorpresa hasta en cuatro ocasiones. "No me dio tiempo ni a decir 'buenas noches', ni a bajarme del vehículo", relató. Por ello, trató de repeler el ataque "intuitivamente" y disparando hacia la oscuridad. "En ese momento escuche un 'ay, ay'", añadió.

El policía autónomo también indicó que, tras el atentado, permaneció cuatro días en coma y sufrió "una incapacidad total y absoluta". Además, indicó que debido a la presión mediática que existía en aquellas fechas el consejero de Interior del Gobierno vasco le recomendó "hacer las maletas" y que se "largara".

A LAS ÓRDENES DE 'TXEROKI'

Según el escrito provisional de conclusiones de la fiscal, Oña, Mardones y el fallecido Arkaitz Otazua formaban el denominado 'comando Ezkaurre' de ETA junto a Urtzi Gainza Salinas, que actualmente se encuentra en paradero desconocido. Todos ellos estaban a las órdenes de Garikoitz Aspiazu Rubina, 'Txeroki', y Ainhoa Múgica Goñi, 'Olga'.

Sobre las 21.30 horas del 14 de septiembre de 2003, según el relato del fiscal, los cuatro etarras abordaron a los ocupantes de un Fiat Uno en el término municipal de Lagrán (Álava) y, tras esposar a sus ocupantes a un árbol de un bosque cercano, simularon un accidente en el punto kilométrico 32,600 de la carretera A-2124. Para ello, avisaron a la central de emergencias SOS de Logroño (La Rioja) y al Deiak Araba diciendo que su vehículo estaba averiado y obstruía la calzada.

Al lugar de los hechos acudió una patrulla de la policía autónoma vasca destinada en la comisaría de Laguardia. Sus dos integrantes fueron tiroteados sin previo aviso por Mardones y Otazua, aunque consiguieron repeler la agresión y comenzaron un tiroteo que acabó con la vida de este último. A pesar de que el vehículo policial presentaba 11 orificios de bala y el chaleco de uno de los agentes siete, los dos 'ertzainas' lograron sobrevivir.

No obstante, sufrieron heridas por arma de fuego que les dejaron secuelas físicas y psicológicas que les provocaron incapacidad absoluta para volver a trabajar.

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