Un exvicepresidente de Caixa Catalunya dice que creía que el aumento salarial era "justo y legal"

El exdirector de Caixa Catalunya Adolf Todó en la Audiencia de Barcelona
Europa Press
Publicado 16/10/2018 15:30:08CET

BARCELONA, 16 Oct. (EUROPA PRESS) -

El exvicepresidente primero de Caixa Catalunya Joan Güell ha defendido este martes en el juicio por los sueldos presuntamente desproporcionados en la Audiencia de Barcelona que creía que los acuerdos del consejo de administración que aprobaron estas subidas salariales eran justos y legales.

"Me piden cuatro años de prisión por haber tomado una decisión que creía que era justa y legal", ha declarado a preguntas del fiscal Fernando Maldonado, que le acusa de dos delitos de administración desleal por votar a favor de dos acuerdos del consejo de administración en enero y octubre de 2010 sobre aumentos salariales.

En la misma línea que lo que ha declarado el exdirector Adolf Todó, ha asegurado que éste se ausentó durante el debate sobre su incremento salarial en el consejo de administración del 19 de enero --cuando se aprobó subirle el sueldo del 35 al 50%--, y ha añadido: "Creo que no estaba para votar".

Güell ha explicado que fue designado consejero de la caja en un sorteo en 2006, como representante de los clientes, tal y como preveían los estatutos, pero que no tenía conocimientos específicos financieros y que era el responsable de una empresa familiar con dos gasolineras.

Ha especificado que estuvo en la entidad hasta 2010 y que cobraba en concepto de dietas, pero que no fue nunca ejecutivo de la entidad, si bien estaba también en la comisión de retribuciones aunque ha alegado que no intervino en la confección del contrato de Todó.

Güell ha puntualizado que nunca hubiera entrado en la entidad de saber que se iba a encontrar en esta situación y ha añadido que desconocía si estaba en situación vulnerable: "Si me lo hubieran dicho quizás hubiera sacado mis ahorros".

Ha indicado que durante todos los años que estuvo en la entidad nunca percibió la situación en la que iba a quedar --rescatada y vendida al BBVA-- porque los directivos siempre les dijeron que saldría adelante.