VALLADOLID, 17 Feb. (EUROPA PRESS) -
El Ministerio Fiscal acordó hoy mantener su petición de penas que en su conjunto suman 15 años de cárcel para el matrimonio compuesto por Luis Carlos Juan S.H. y María Begoña S.V. y su hijo mayor, Luis Carlos S.S, vecinos de Medina del Campo (Valladolid), como autores de un delito de blanqueo de dinero procedente del tráfico de hachís, tras considerar acreditado que entre los años 1995 y 2001 acumularon un patrimonio ilícito superior al medio millón de euros tanto en dinero en efectivo en distintas cuentas como en otros bienes inmuebles y automóviles.
Al término de las tres jornadas del juicio seguido en la Audiencia de Valladolid, la acusación pública elevó a definitivas sus conclusiones y solicitó 5 años de cárcel para cada uno de los tres acusados y el pago de multas por valor global de 1.800.000 euros (cerca de 300 millones de las antiguas pesetas).
Además, consideró que un segundo hijo del matrimonio, David Ramiro S.S, quien cuando ocurrieron los hechos era menor de edad, no es responsable penal pero sí civil por haber sido partícipe de la trama a título lucrativo, puesto que, al igual que su hermano mayor y la madre de ambos, figuró como titular de las distintas cuentas bancarias abiertas en el BBVA y el Banco Popular.
La representante del Ministerio Fiscal, frente a la petición absolutoria de la defensa, fundamentó la acusación en su convicción sobre la culpabilidad de los procesados, ya que, según dijo en declaraciones recogidas por Europa Press, en el presente caso se dan los tres requisitos para el tipo delictivo de blanqueo de dinero procedente del narcotráfico, es decir, "un incremento inusual del patrimonio, la inexistencia de negocios lícitos y la constatación de algún vínculo con el tráfico de estupefacientes".
Al respecto, la acusadora pública recordó que en el periodo analizado, entre 1995 y 2001, dicha familia atesoró dinero en metálico y numerosos bienes (pisos, locales y vehículos) por valor superior a los 500.000 euros (más de 85 millones de las antiguas pesetas), cuando de ninguno de sus integrantes "se conozca actividad actividad laboral alguna que justifique dicho enriquecimiento".
CARGAMENTO DE 180 KILOS DE HACHIS
La representante del Ministerio Fiscal fue todavía más contundente al recordar el conflictivo pasado del padre de familia, Luis Carlos Juan S.H, y su vinculación con el tráfico de drogas. De hecho, en el presente caso la acusadora pública advirtió de que la vinculación del imputado con el narcotráfico excede de los "meros indicios que pide el Tribunal Supremo", en alusión a que dicho individuo cuenta con dos sentencias firmes dictadas por un tribunal de Hamburgo (Alemania) en 1999 y otro de Algeciras en 2001.
"Aquí los meros indicios son pruebas concluyentes", insistió la fiscal, quien destacó que la segunda de ambas sentencias se consideró al procesado cómplice de un alijo de 180 kilos de hachís, a la vez que hizo mención a otra serie de diligencias abiertas en otras capitales como Sevilla y San Sebastián, también con un trasfondo similar. En las de la capital donostiarra, archivadas finalmente, incluso su propia esposa figuraba como supuesta implicada.
La acusación pública decidió mantener también los mismos cargos contra la esposa y el hijo mayor de ambos por entender que conocían perfectamente la procedencia ilícita del dinero y se prestaron a figurar como titulares de distintas cuentas bancarias, tanto corrientes y de ahorro como de valores, en las que el cabeza de familia tan sólo aparecía como representante.