Actualizado 01/12/2015 12:53 CET

La Fiscalía pide 13 años de cárcel para un huido que imitó los pasos de "históricos y sanguinarios" etarras

La madre de Aguirre dice que "en casa no se habla de ETA" y sabía que huyó pero "de ahí a ser de ETA son palabras mayores"

MADRID, 1 Dic. (EUROPA PRESS) -

El fiscal Miguel Ángel Carballo ha pedido a la Audiencia Nacional que condene a trece años de cárcel al presunto etarra Javier Aguirre Ibáñez acusado de dar el "salto" a la militancia activa de la banda terrorista cuando decidió integrarse en su 'frente de refugiados' y someterse a su "férrea disciplina", al igual que hicieran "históricos y conocidos sanguinarios" miembros que huyeron a Francia tras ser buscados por acciones de 'kale borroka'.

El representante del Ministerio Público ha elevado a definitiva su petición por delitos de integración en organización terrorista y falsificación de documento oficial para Aguirre en la última sesión del juicio que se celebra contra él, en la que el abogado del acusado, el diputado de Amaiur Iker Urbina, ha solicitado su libre absolución.

El fiscal ha tildado de "absolutamente inverosímil" la "vana exculpación" ofrecida por el procesado, que sobresalió por la "verborrea" de su elocución y aseguró que adoptó medidas de seguridad para que la Justicia española no le encontrara tras ausentarse de un juicio por 'kale borroka', pero no porque se lo ordenara ninguna "organización". "No entraba en mi cabeza ingresar en ETA, lo digo rotundamente", dijo.

A juicio del fiscal, el acusado pronunció "muchas cosas que faltan totalmente a la verdad" y la documentación falsa que utilizaba en Bruselas es la "prueba evidente" de su integración en ETA. La organización le suministró este "bien tan preciado" y le puso en contacto con el etarra Ventura Tomé a cambio de que él cumpliera "a rajatabla" sus instrucciones en la clandestinidad, como aprender el idioma o no acceder a páginas web vascas.

"INVEROSÍMILES" TESTIMONIOS DE LA FAMILIA

Carballo ha calificado de "tremendamente inverosímiles" los testimonios de la familia y la novia del acusado, que nunca le preguntaron si su compañero de piso Ventura Tomé, que le doblaba la edad, era miembro de ETA. "Obviamente, son sus familiares", ha remachado.

En la vista, el hermano y la madre del acusado han confesado que esperaban que Aguirre estuviera viviendo en Bélgica con "una chica belga y no con un señor", sobre quien nunca preguntaron por qué huyó de España, y que le hicieron llegar más de 20.000 euros para que no tuviera que trabajar y "exponerse más de lo necesario".

"¿Le preguntó si se iba a meter en ETA o le iban a ayudar personas de ETA?" ha preguntado el fiscal a la progenitora del acusado, a lo que esta ha respondido: "De ETA en casa no se ha hablado nunca. Sabía que había huido de la Justicia porque aquello era una barbaridad, pero de ahí a ser de ETA o hablar de ETA son palabras mayores"

En el mismo sentido se ha expresado la pareja del acusado, que ha asegurado que "por su forma de ser y de pensar nunca hubiera mantenido una relación con alguien que perteneciera a esa organización". Por su parte, el etarra Iker Beristain ha explicado que la banda proporcionaba documentación falsa no solo a sus militantes, sino también a otras personas que la necesitaran.

Por último, el abogado Iker Urbina ha rechazado equiparar el caso de su cliente con los de etarras como Fermín Vila Mitxelena, Tomás Elgorriana Kunze o Iñaki Lerín Sánchez, detenidos en Belfast (Irlanda del Norte), Manheim (Alemania) y Londres (Reino Unido), respectivamente. "Hay gente que se ha sustraido de la acción de la Justicia por ser de ETA y otros por otras causas", ha concluido.

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