Fungairiño.- Conde-Pumpido decidió el relevo por desobecer sus órdenes y porque "la paciencia tiene un límite"

Actualizado 02/02/2006 14:13:41 CET

Asegura que no era un fiscal "ni cómodo ni incómodo" de cara a una posible tregua de ETA o ante una hipotética negociación Señala que el nuevo fiscal jefe de la Audiencia deberá "sintonizar" con él para que no haya "disfunciones"

MADRID, 2 Feb. (EUROPA PRESS) -

El fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, aseguró hoy que tomó la decisión de relevar a Eduardo Fungairiño al frente de la Fiscalía de la Audiencia Nacional por "motivos profesionales", en concreto, por desobedecer sus órdenes e incumplir una serie de instrucciones que le había impartido. En este sentido, se refirió a una serie de actuaciones contrarias a su criterio e indicó que "la paciencia tiene un límite".

Durante su intervención en los Desayunos Informativos de Europa Press, el fiscal general señaló dos de los motivos que le llevaron a proponer a Fungairiño que cesara sus actividades: el hecho de que el fiscal no informara sobre el expediente abierto al magistrado de la Audiencia Nacional Luis Martínez de Salinas, y la pasividad de la Fiscalía de la Audiencia Nacional ante próximas excarcelaciones de terroristas.

Conde-Pumpido añadió que el nuevo fiscal jefe de la Audiencia Nacional deberá ser una persona que sintonice con él "para que no exista la posibilidad de disfunciones". Según dijo, ayer por la tarde recibió la renuncia por escrito de Fungairiño y a partir del lunes se abrirá el proceso para elegir a un nuevo fiscal de la Audiencia Nacional.

El fiscal general no tuvo ningún reparo en responder a las preguntas que le formularon sobre el cese de Fungairiño y, nada más comenzar a responder las cuestiones formuladas por los asistentes al acto, explicó que el hasta ayer fiscal jefe de la Audiencia presentó su renuncia "por razones personales", lo que él aceptó "por razones profesionales".

"El ordenamiento español prevé la posibilidad del relevo de los fiscales jefes a través de un procedimiento de remoción que tiene unos trámites", según explicó Conde-Pumpido, que indicó que el interesado puede estimar conveniente que siga adelante el proceso de remoción o "puede estimar, libre voluntariamente y con la madurez suficiente de un fiscal experto en todas estas cuestiones, optar por la renuncia voluntaria", como ha sido el caso.

DEMASIADO TIEMPO EN PRIMERA LÍNEA

En este sentido, señaló que la alusión de Fungairiño a "razones personales" para explicar el motivo de su marcha fue una decisión del fiscal jefe de la Audiencia. En cuanto al criterio del fiscal general para promover su relevo, indicó el "larguísimo tiempo de destino" de Fungairiño en la Audiencia Nacional "en la primera línea de la lucha antiterrorista".

Según Conde-Pumpido, ese dilatado periodo en la Audiencia Nacional hacía "conveniente su pase a un segundo escalón, un escalón superior: el Tribunal Supremo, desde el que se puede seguir luchando contra el terrorismo". "Era una cuestión más bien de carácter profesional", agregó.

En cambio, Cándido Conde-Pumpido dijo que Fungairiño no era un fiscal "ni cómodo ni incómodo" de cara a una posible tregua de ETA o ante una hipotética negociación con la banda terrorista. Así, aclaró que ante una serie de actuaciones contrarias al criterio establecido por él, afirmó que su paciencia llegó al "límite" y que optó por el relevo.

"El fiscal general es garante de la Constitución, que le obliga a hacer respetar el principio de unidad de actuación del Ministerio Público", dijo, para añadir que "si los intentos reiterados de que se cumpla se ven sucesivamente frustrados, sucede que la paciencia tiene un límite y llega un momento determinado en el que el fiscal general tiene que adoptar aquella decisión que la Ley le establece: el relevo, que puede ser voluntario o por la vía de la remoción".

En el acto de hoy, las "razones personales" a las que aludía ayer Fungairiño se transformaron, en boca de Conde-Pumpido, en "razones estrictamente profesionales" en las que, según dijo, han preferido "no profundizar, pues se trataba de una serie de incumplimientos en los que no era necesario incidir para respetar la trayectoria profesional del fiscal jefe de la Audiencia".

RELEVADO POR DOS ASUNTOS RECIENTES

Tras recalcar que la decisión del relevo fue suya, reiteró que la posibilidad de un nuevo escenario político en Euskadi tampoco ha precipitado esa decisión. Así, aseguró que decidió relevarle por "dos acontecimientos recientes que han llegado un poco al límite en relación con los problemas profesionales".

Uno procede de una pregunta que le hizo una periodista relativa a por qué no intervino el Ministerio Fiscal y no informó en el expediente del magistrado Luis Martínez de Salinas. "Dije 'no lo sé pero lo voy a averiguar'. Y lo averigüé", señaló escuetamente.

La otra razón para cesarle fue el incumplimiento por parte de Fungairiño de una instrucción relativa a que los fiscales jefe debían informar tres meses antes de las excarcelaciones de terroristas con el objetivo de "impedir que se volviese a producir un hecho como la puesta en libertad del terrorista (Allekema) Lamari". Según dijo, esa instrucción ha sido cumplida "por más de 100 fiscales", entre los que no se encuentra Fungairiño.

"Se trataba de evitar la puesta en libertad de unos terroristas que se iba a producir el 17 de febrero de este año sin que la Sala Segunda del Supremo tuviese la oportunidad de resolver sobre este aspecto, porque no se había hecho la comunicación con tres meses establecida por la instrucción. Traté de averiguar de quién era la responsabilidad de que estos hechos se hubieran producido, y lo averigüé".

FALTA DE COMUNICACIÓN

Cuando fue preguntado por el perfil que debe tener el sucesor de Fungairiño, Conde-Pumpido apuntó otra de las razones por las que ha promovido su relevo: la falta de comunicación entre la Audiencia Nacional y la Fiscalía General. Así, afirmó que el sustituto debe ser "un fiscal experimentado" que "sintonice con los criterios del fiscal general del Estado para que no exista en absoluto la posibilidad de que se pueda producir ninguna disfunción".

Añadió que el fiscal general debe confiar de una "manera plena y absoluta en que la Fiscalía de la Audiencia Nacional va a ser dirigida por su fiscal jefe", con el fin de que el fiscal general no esté "permanentemente interviniendo". Asimismo, el nuevo fiscal le deberá informar del sumario del 11-M, "el proceso más importante que tiene actualmente la justicia española", para no tener que buscar esa información por otros medios.

"A partir de este momento, estoy completamente seguro de que el fiscal general estará debidamente informado de todo lo que pase en la Audiencia Nacional porque el fiscal que nombre sea un fiscal que cumpla con esas obligaciones de información que tiene", subrayó.

El proceso de relevo en el cargo comenzará el próximo lunes a petición del propio Fungairiño. Entonces, Conde-Pumpido comunicará al Ministerio de Justicia la necesidad de convocar un concurso en el que puede participar cualquier fiscal que reúna los requisitos. Después, con el informe del consejo fiscal, el fiscal general propondrá el sucesor al Gobierno, que es el que finalmente nombrará al nuevo fiscal jefe de la Audiencia Nacional.

Conde-Pumpido se mostró optimista sobre el posible fin de ETA, al considerar que Gobierno y oposición, así como jueces, fiscales y las Fuerzas de Seguridad del Estado han contribuido a "llevar a ETA a la situación más baja de su historia". "Estamos en un momento más tranquilo que cuando me fui a ejercer como magistrado a San Sebastián, en 1981, cuando había 100 atentados mortales cada año", subrayó.