El ministro de Exteriores, Alfonso Dastis, con Nadia Murad, víctima de EI
EUROPA PRESS
Actualizado: miércoles, 24 mayo 2017 11:45

El ministro iraquí de Exteriores subraya que "turcomanos, chiíes y suníes" están luchando juntos "por la dignidad de todos los pueblos"

MADRID, 24 May. (EUROPA PRES) -

El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Alfonso Dastis, ha apostado este miércoles por un "mecanismo internacional, imparcial e independiente" que reúna pruebas de los crímenes cometidos por el Estado Islámico (EI o DAESH) en particular en Irak y Siria, para así "luchar contra la impunidad y garantizar la justicia".

Para ello, ha admitido que "es preciso subsanar las posibles lagunas de la arquitectura jurisdiccional internacional en este terreno", pero ha hecho hincapié en las "graves acusaciones" que pesan contra el grupo terrorista en la región, por actos que "podrían ser delitos de genocidio, crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra y otras violaciones de los Derechos Humanos extraordinariamente graves".

Dastis se ha expresado así durante la inauguración de la segunda Conferencia Internacional sobre víctimas de violencia étnica y religiosa, que se celebra este miércoles en Madrid para analizar cómo proteger a estas víctimas y facilitar su retorno a sus lugares de origen, en particular en aquellas zonas de Irak que van siendo liberadas de DAESH.

La lucha contra la impunidad es una de las cinco áreas prioritarias de actuación destacadas por el jefe de la Diplomacia española, coanfitrión del acto junto a su colega jordano, Ayman al Safadi. La primera sería tomar medidas para que los desplazados puedan volver a sus lugares de origen, con "enfoque integrado" que les garantice, además de protección, condiciones de vida dignas.

En tercer lugar, ha apostado por la protección del patrimonio cultural y ha avisado de que actos como el saqueo de Mosul (Irak), la demolición de las estatuas de la antigua Nínive o el "ensañamiento deliberado contra el patrimonio de la ciudad de Palmira (Siria) podrían ser crímenes de guerra". El ministro ha propuesto la restaruración del patrimonio religioso común, como la tumba de Jonás en Mosul,

Su cuarta prioridad es fomentar la reconciliación y preservar la diversidad, y para ello ha destacado el valor del diálogo intercultural. En concreto, ha llamado a los líderes religiosos y locales a "centrarse en un discurso conciliador que profundice en el concepto de ciudadanía común".

Por último, ha mencionado la prevención y la lucha contra el extremismo violento, con un representante especial del secretario general de la ONU que coordine todas las acciones de las organizaciones internacionales. En ese ámbito ha subrayado el "deber moral de poner rostro y dar voz a las víctimas del terrorismo": "Sabemos por experiencia que sus voces contribuyen a desarticular el extremismo terrorista". También, para prevenir la radicalización de la juventud, ha apostado por políticas para Internet y por la educación por la tolerancia.

Dastis, que ha comenzado su discurso con un recuerdo a las víctimas del atentado de Manchestar, ha hecho hincapié en que el extremismo y el terrorismo no pueden vincularse a ninguna religión, nacionalidad o grupo étnico, y en que la mayoría de víctimas de DAESH son musulmanas. "No estamos ante un choque de civilizaciones, sino entre la civilización y la barbarie", ha avisado, lanzando un "doble mensaje" de "solidaridad con las víctimas y determinación frente a los terroristas".

EL SACRIFICIO IRAQUÍ

Las prioridades esbozadas por Dastis han coincidido con las preocupaciones expresadas por su homólogo iraquí, Ibrahim al Jaafari, que ha pedido ayuda para facilitar el retorno de los desplazados y también para poner en marcha mecanismos que impidan que DAESH siga "aprovisionándose con niños y personas desesperadas", así como formación para atender a las víctimas y reconstrucción del patrimonio cultural.

Pero además, Al Jaafari ha advertido de que para combatir el terrorismo todos los países tienen que estar juntos y hacerle frente con "una cultura contraria" a su filosofía. Es más, ha recalcado que ahora mismo son los iraquíes quienes están pagando con su sangre el precio de luchar contra el terrorismo: "Ese sacrificio de los iraquíes en Mosul, en Al Anbar, en Salaheddin, están combatiendo por la dignidad de todos los pueblos".

Y ha añadido que ese combate lo están dando todos los iraquíes juntos, independientemente de su etnia o religión: "Turcomanos, chiíes, suníes, combaten en una sola fila contra el terrorismo, y estamos luchando contra el enemigo del hombre, no debemos dividirnos entre diferentes facciones religiosas, debemos creer en la dignidad del hombre, Dios ha creado a la humanidad para que se ame independientemente de su religión".

PROTEGER LA CULTURA ES PROTEGER A LAS PERSONAS

Por su parte, la directora general de la UNESCO, Irina Bokova, ha subrayado que la educación y la cultura son un aspecto clave no solo para el desarrollo humano, sino también para la seguridad, porque la educación y el pensamiento crítico son clave para combatir la radicalización y ha destacado que las escuelas son objetivo de los terroristas porque conocen el poder del conocimiento. De hecho, ha comenzado su intervención recordando una frase del poeta Heinrich Heine: "Donde se empieza quemando libros se acaba quemando personas".

Bokova, que se ha referido a la reciente conferencia de la UNESCO para la protección del patrimonio en Irak y Siria, ha destacado que ciudades como Nínive no fueron solo lugares de leyenda sino ciudades cuyo auge se basó precisamente en su diversidad, diversidad que tiene traducción real en la convivencia de minorías.

"La protección de la gente no puede desvincularse de la transmisión de la historias para construir entendimiento y tolerancia", ha dicho. Según ha precisado, la ONU lanzará pronto una iniciativa para enseñar la historia de la diversidad cultural en Oriente Medio, algo que considera necesario para impulsar la convivencia.

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