Margallo admite dificultades internas y con otros Ministerios para sacar adelante la ley de acción exterior

El proyecto no tiene aún el consenso de la Carrera Diplomática, ni el de otros departamentos

Europa Press Nacional
Actualizado: miércoles, 19 diciembre 2012 14:26
José Manuel García-Margallo
EUROPA PRESS
MADRID, 19 Dic. (EUROPA PRESS) -

La futura ley del servicio y la acción exterior del Estado, en preparación, no tiene aún el visto bueno de los profesionales de la Carrera Diplomática ni de otros Ministerios, ha reconocido este miércoles el ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo.

La aprobación de esta ley es uno de los retos que se fijó el actual jefe de la diplomacia española nada más llegar al departamento, consciente de que sus antecesores en el cargo también lo intentaron y no lograron sacarla adelante por las reticencias de otros Ministerios a perder competencias.

En un desayuno informativo, García-Margallo ha reconocido que las negociaciones en torno al borrador del anteproyecto que su departamento tiene preparado desde hace "cinco meses" no están siendo "en absoluto sencillas".

El ministro se ha quejado de que "casi todas" las observaciones que otros departamentos implicados en la acción exterior del Estado han presentado a su propuesta "tienen carácter corporativo", mientras que no ha visto "ni una sola referencia a lo que es la esencia y la importancia de la ley".

Y ha reconocido que al proyecto también le falta "el consenso" dentro de su "propia casa", esto es, dentro del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación.

Ha explicado que las principales novedades que introduce el anteproyecto de ley son tres. En primer lugar, la coordinación entre todos los órganos del Estado que tienen un papel en la acción exterior, entre los que figuran "la Corona, las Fuerzas Armadas, las Cortes, el poder judicial, las Comunidades Autónomas y los entes locales", entre otros.

En segundo lugar, la posibilidad de integrar a diplomáticos españoles en las delegaciones de la UE en aquellos países donde "no se justifique una presencia autónoma de una Embajada española", con el consiguiente "ahorro de costes", una fórmula que se ha ensayado ya en Siria y que se estrenará en Yemen, donde España cerrará su Embajada a partir de primeros de enero e integrará a personal diplomático en la delegación de la UE.

En paralelo, España ofrece a las Comunidades Autónomas la posibilidad de cerrar sus delegaciones en el exterior para integrarlas dentro de las Embajadas. Hasta la fecha, seis CCAA han aceptado la oferta (La Rioja, Comunidad Valenciana, Castilla León, Galicia, Asturias y Navarra).

La tercera novedad que introduce el anteproyecto de ley, a juicio del ministro, es el impulso a la denominada diplomacia económica, mejorando con cursos de formación en temas comerciales la capacidad de aquellas representaciones en el exterior que carecen de consejero comercial, con el fin de que se pongan "al servicio de la defensa de los intereses económicos de España".

Por otra parte, el ministro ha señalado que a pesar de los recortes en cooperación, España obtendrá unos resultados "muy superiores", que no estarán en proporción a la reducción del presupuesto, gracias a la concentración de la ayuda en un número menor de países y en "temas relevantes".

En cooperación "se pueden hacer muchos ahorros", ha respondido tras ser preguntado por los efectos que para la imagen de España tendrá la reducción de la ayuda oficial al desarrollo, que en 2013 bajará hasta representar el 0,2 por ciento de la Renta Nacional Bruta, según las previsiones del Gobierno.

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