BARCELONA, 23 Feb. (EUROPA PRESS) -
El presidente del PP catalán, Josep Piqué, afirmó hoy que su partido y él "personalmente" tiene "contactos bastante habituales" con miembros de la plataforma antinacionalista Ciutadans per Catalunya "hablando de la necesidad de coordinar mensajes y sumar esfuerzos, pero entendiendo que cada uno está en su sitio", e hizo notar que su formación "difícilmente puede penetrar en el espacio sociológico y electoral de la izquierda".
En declaraciones a Antena 3 recogidas por Europa Press, sí apostó por que "todos los que comparten un planteamiento no nacionalista en Catalunya sumen fuerzas y no se hagan daño mútuamente", de manera que "no haya suma negativa, sino positiva desde diferentes sensibilidades".
Josep Piqué consideró "especulación periodística" afirmar que el PP catalán proyecta incorporar a miembros de la plataforma en sus listas electorales. Aseguró que no se lo han planteado y que además "en teoría queda un año y medio largo para las próximas elecciones" catalanas.
Piqué concretó que ha compartido "un par de cenas con varios" dirigentes de la plataforma y que tiene una relación "muy fluida" con uno de ellos, Francesc de Carreras, "una persona enormemente sólida intelectualmente". Dijo entender "perfectamente" que surja "en estos momentos" esa plataforma, porque "la izquierda, y en particular los socialistas", han ido "hacia una deriva nacionalista" que "ha desilusionado a muchos votantes de izquierdas".
INMERSIÓN LINGÜÍSTICA.
En cuanto a la posibilidad de incorporar al PP a Carmelo Gómez --un padre que reclama escolarizar a su hija en castellano en Catalunya--, dijo que el PP se ha limitado a explicitarle su apoyo y que se reunirá con él. "En ningún momento se me ha pasado por la cabeza pedirle que se dedique a la política", dijo, y añadió que es una persona "con la cabeza bien amueblada" y "no con una postura anticatalana sino de defensa de sus derechos".
Piqué aprovechó para recordar que la consellera de Educación es de ERC, "con todo lo que eso supone", y que "hay colegios, en concreto uno de Badalona, que no da clases de castellano", a lo que la conselleria responde diciendo "que ya se usaba el castellano en la educación física". Según él, eso "antes no sucedía".
Además, denunció la intención de "desterrar el castellano del mundo oficial" y de "elevar a rango estatutario la inmersión lingüística". Piqué concluyó que "en esos términos, se puede hacer" la analogía que planteó recientemente el líder del PP, Mariano Rajoy, al decir que el castellano está sufriendo en Catalunya lo que el catalán sufrió en el franquismo, y lamentó que esas palabras de Rajoy fueran "tergiversadas".
PIQUÉ AFRONTA SU "REALIDAD".
También habló de Rajoy por la reunión entre ambos a raíz de las diferencias entre el propio y la cúpula estatal del partido. Dijo una vez más que no quiere reabrir el debate, pero aseguró sentirse "muy satisfecho" con la conversación con Rajoy. "Las cosas van a ir bien y al final, lo que hay que hacer entre todos --yo, desde luego, lo voy a hacer-- es trabajar entre todos para ganar las próximas elecciones" --dijo--, lo que "pasa necesariamente por tener un buen resultado en Catalunya".
Josep Piqué aseguró que "no" llegó a dimitir. "Lo que sí hice --detalló-- es una reflexión respecto a la utilidad de mi papel en función de mis características personales y políticas en este momento". Así, defendió que debe afrontar "una realidad, que es la de Catalunya", y se definió como "persona displinada" pero a quien le "gusta mucho argumentar" porque "las cosas tienen muchos matices". "Vamos a ver si soy capaz de combinar bien las dos cosas", añadió.
En cuanto a los concejales en Catalunya críticos con la estrategia estatutaria de la dirección estatal del PP, dijo: "Estas dos personas llevan muchos años generándonos problemas en el partido".
ENCUESTAS: "SUENA A VENGANZA".
El presidente del PP catalán valoró como "un auténtico escándalo" la ocultación de encuestas durante los años de gobierno de CiU, como ha denunciado el PSC, y dijo no extrañarse por ello porque "el último gobierno de CiU llegó a inventarse encuestas", por lo cual el PP pidió una comisión de investigación "inmediatamente tapada por quienes siempre tapan los escándalos en Catalunya, que son socialistas y convergentes".
Según él, "la mentalidad nacionalista lleva necesariamente al intervencionismo sobre lo social y los medios de comunicación" porque "como se está en un proceso mental de construcción nacional, se quiere que todo se oriente hacia ese objetivos". De todas maneras, dijo que la denuncia actual de estas encuestas "suena a venganza" teniendo en cuenta "la irritación del Gobierno tripartito y, en particular, de su presidente, PSC y ERC, contra Mas y Zapatero".
LA "TRAICIÓN" DEL PACTO.
Sobre la ponencia estatutaria del Congreso, Josep Piqué dijo ver "con claridad" un "pacto, aunque no cerrado, entre el Gobierno y CiU" del que "se ha marginado y se margina a ERC", y "un seguidismo incluso vergonzoso" del PSC e ICV-EUiA hasta "el extremo de que uno de sus ponentes dijo que estaba de acuerdo con el acuerdo aunque no lo conocía".
Piqué añadió que el pacto estatutario entre el presidente del Gobierno y el de CiU "es una traición al acuerdo del Parlament", y lamentó que se avecine "un estatuto de unos cuantos en función de unos pactos desconocidos entre dos personas a solas, sin contar con los demás y con las instituciones".
ETA.
Por otra parte, Piqué se refirió a ETA coincidiendo con los mil días sin víctimas mortales. "Hoy por hoy --advirtió-- no veo la confianza mutua necesaria que deriva de una información leal desde el Gobierno a la oposición para poder abordar esto (el terrorismo) con seriedad".
Según él, "quien ha cambiado de actitud respecto a una política que se llevaba y que estaba dando resultados ha sido el Gobierno". Explicó que cuando el PP gobernaba y el PSOE estaba en la oposición "se convocaba el Pacto por las libertades y contra el terrorismo cada dos por tres y se daba toda la información necesaria a la oposición", mientras que "desde que cambió el Gobierno se convocó al principio una reunión y después nunca más se ha vuelto a convocar el Pacto".