El PP admite que quizá tramitó demasiado rápido la ley de tasas judiciales

Rafael Hernando (PP)
EUROPA PRESS
Actualizado 22/11/2012 15:44:59 CET

MADRID, 22 Nov. (EUROPA PRESS) -

El PP ha reconocido este jueves que "a lo mejor" tramitó con demasiada urgencia el proyecto de ley de tasas judicial, cuya aplicación ha tenido que suspenderse por falta de formularios adecuados, pero en todo caso defiende su conveniencia y critica el "inmovilismo" que a su juicio muestran los "gremios" de la Justicia, en alusión a los jueces, abogados y otros colectivos que han reprobado la reforma.

La Ley de Tasas Judiciales fue tramitada con urgencia en el Parlamento, provocando incluso un plante de la oposición en el Congreso, y, una vez publicada en el Boletín oficial del Estado (BOE), el Ministerio de Justicia acaba de anunciar que retrasa su aplicación por falta de los formularios adecuados para cobrar las tasas.

En declaraciones en el Congreso, el portavoz adjunto del Grupo Popular, Rafael Hernando, ha admitido que "a lo mejor" el proyecto de ley ha ido "demasiado rápido" en el Congreso, pero en todo caso ha recordado que en la ley se habla de unos formularios que, mientras no estén disponibles, no puede aplicarse.

FRENTE AL COLAPSO, TASAS

En todo caso, ha remarcado que la reforma es necesaria porque hay que tomar medidas cuando un servicio como la Justicia presenta una situación "insostenible" al borde del "colapso" por un exceso de recursos planteados. "La justicia lenta no es justicia y lo que se pretende es poner freno al abuso de los recursos planteados con el único procedimiento de dilatar procedimientos", sostiene.

Preguntado si no sería preferible plantearse una ampliación de la plantilla de jueces para evitar ese colapso, el portavoz 'popular' se ha remitido a la futura reforma de la Oficina Judicial y del procedimiento. "Eso vendrá más adelante, y el propio Gobierno ha anunciado reforma de ley de planta y de demarcación judicial.

Hernando ha dicho respetar el derecho del PSOE a acudir al Tribunal Constitucional en contra de esa ley, pero se ha quejado de que "hay quien no quiere mover las cosas" y que está "instalado en el inmovilismo".

Ese "inmovilismo" lo achaca al conjunto del mundo judicial, habida cuenta de que jueces, abogados y otros colectivos han descalificado la ley. A su juicio, parecen "cómodos" con la situación actual pero "las primeras víctimas del colapso de la Justicia son los justiciable y el interés general debe primar respecto a los gremios".