BARCELONA, 26 Mar. (EUROPA PRESS) -
El presidente del PP, Mariano Rajoy, afirmó, en una entrevista realizada el viernes y publicada hoy en 'La Vanguardia', que en su reunión de este martes con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, le dirá al jefe del Ejecutivo "que en ningún caso cabe una negociación política" con ETA porque "el Estado de derecho no está en tregua".
Rajoy explicó que su intención es preguntar a Zapatero "si hay algo que se haya negociado con la organización terrorista antes de que se declarara la tregua" y cuáles son sus planes. "Una vez conocido esto me posicionaré", afirmó.
"Quiero ser constructivo y lo seré para ayudar al Gobierno a lograr el fin de ETA", aseguró Rajoy, pero insistió en que trasladará al presidente del Gobierno su postura contraria a la "negociación política" con la banda.
Para Rajoy, el "único paso que debe dar ahora el Gobierno" es "constatar que ETA tiene la voluntad de dejar definitivamente las armas" y "si esto se produce, el problema estará resuelto", pero "mi experiencia me aconseja ser muy cauto".
"NO CAIGAMOS EN SÍNDROMES DE ESTOCOLMO".
El líder del PP instó a "no caer en síndromes de Estocolmo" con la banda terrorista y a "no olvidar que no le debemos nada a ETA" sino que "es ETA la que tiene una deuda con la sociedad española", por lo que "no se puede decir que vamos a ceder en nada".
En este sentido, consideró que "sería un error descomunal" que el Gobierno cambiase ahora la política penitenciaria o tomara medidas que permitan la excarcelación de presos de la banda terrorista.
"No se puede, desde el Estado de derecho, dar ni un solo mensaje en este sentido, en estos momentos", afirmó Rajoy, convencido de que cualquier decisión de este tipo supone el pago de "un precio político" a ETA.
Rajoy se mostró escéptico ante la posibilidad de "una solución dialogada" y señaló que "el final de la violencia se producirá cuando ETA deje definitivamente las armas". "Aquí no se trata de hacer negociaciones políticas ni de nada", insistió.
"A ETA YA SE LE HA VENCIDO".
El presidente de los populares se mostró convencido de que "a ETA ya se le ha vencido" porque la banda "sabe que no tiene ninguna posibilidad de ganar" e "imponer sus ideas por las armas". "El problema más importante que tenemos ahora es que ETA puede tener la tentación de intentar conseguir, dejando e matar, lo que no ha conseguido matando", apuntó.
Para Rajoy, "quien ha vencido" ya a ETA "es la sociedad española y, dentro de ella, aquellos que han aguantado el tipo con mayor entereza, primero las víctimas, los cargos electos", así como "jueces y cuerpos de seguridad". El líder popular subrayó que sólo estos "serán quienes habrán ganado la batalla si esto se convierte en el final de ETA", y no el Gobierno.
"La obligación del Gobierno es la derrota de ETA, ese debe ser el objetivo del Gobierno", afirmó Rajoy y reiteró su apoyo al Ejecutivo en esta lucha aunque rechazó los "apoyos incondicionales". "La pregunta que yo me hago es: ?haga lo que haga el Gobierno, la oposición debe apoyarle?", añadió.
En este sentido, Rajoy aseguró que lo que le "gustaría" es que se reprodujera el esquema de colaboración que tenía el Gobierno del PP con la oposición del PSOE, cuando el Ejecutivo "compartía información, objetivos y estrategias" con la oposición. "Lo que había entonces era una política absolutamente compartida", dijo.
Rajoy admitió que es "una anomalía" la gran distancia que existe en este tema entre los dos grandes partidos del Estado, pero lo atribuyó al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. "Yo no he roto el pacto antiterrorista, ni he negado información a la oposición, ni he dejado a la oposición fuera de estas cosas".
"Me gustaría que Zapatero se diera cuenta y rectificara", dado que esta política enfrentada "es una equivocación", afirmó, y añadió que "uno de los grandes errores de Zapatero es no querer pactar, modestia aparte, con una de las personas que ha llegado a más acuerdos en España en los temas fundamentales".