SEVILLA 3 Oct. (EUROPA PRESS) -
Las obras de restauración impulsadas por la Fundación Caja Madrid, el Arzobispado de Sevilla y el Cabildo Metropolitano sobre la fachada occidental de la Catedral hispalense, dotadas de un presupuesto de más de 2,7 millones de euros, han supuesto ya la recuperación de la sección de este monumento declarado Patrimonio de la Humanidad correspondiente a la capilla de San Laureano, aunque el proceso global de rehabilitación contempla cuatro años de intervenciones.
En rueda de prensa, el arquitecto encargado de las obras, Alfonso Jiménez, recordó que antes de la intervención, que comenzó en abril gracias al acuerdo formalizado entre la Fundación Caja Madrid y el Arzobispado para invertir más de cuatro millones de euros en el templo y el Palacio arzobispal, esta sección de la Catedral estaba "oscura y con manchas debido a la contaminación y a la humedad".
Las obras de restauración ejecutadas entre los meses de abril y agosto sobre esta sección de la fachada occidental de la Catedral, concretamente la que corresponde a la antigua Puerta de San Miguel y la capilla de San Laureano, han incluido intervenciones sobre "cemento, sillares falsos y enfoscado", elementos utilizados en las anteriores obras desarrolladas en la fachada.
Asimismo, el arquitecto apuntó que tras la restauración, que ha supuesto una inversión parcial de 73.246 euros, se descubrió un "importante cambio cromático" en esta parte de la fachada, que ha recuperado su "conjunto de colores originales" después de haber ennegrecido en los últimos años. Jiménez reveló además que, gracias a la intervención, se ha descubierto un mosaico de piedras de distintos colores y calidades del siglo XVIII, que no estaba documentado.
Otra de las revelaciones de la restauración fue el hallazgo de una gran cantidad de "firmas" de los canteros que proporcionaron las piedras utilizadas en la construcción original, rúbricas en piedra de formas "muy curiosas", siendo respetadas por los trabajos de recuperación.
EL TRAMO MAS DETERIORADO
El tramo actual de las obras, según agregó, es "el de mayor complicación conceptual" al ser el más deteriorado de la sección occidental de la Catedral hispalense, pues el propio Jiménez consideró que posiblemente los técnicos no encuentren otro tramo con "tantos errores y antecedentes". En él, "todas las formas se han restituido porque las piezas tenían un dibujo de su trazado original". De hecho, algunas piedras han sido sustituidas al resultar imposible su consolidación.
La intervención se enmarca en el acuerdo suscrito entre la Fundación Caja Madrid, el Arzobispado de Sevilla y el Cabildo Metropolitano para la inversión de más de cuatro millones de euros para la restauración de esta fachada del templo catedralicio y la realización de actuaciones en el Palacio arzobispal.
El proyecto contempla la restauración del hastial de los pies de la Catedral a excepción de las portadas del Nacimiento y el Bautismo, ya restauradas años atrás, incluyendo además la fachada oeste y las azoteas de la iglesia del Sagrario, todo un conjunto afectado por la arenización general de la piedra y la oxidación de los elementos de hierro.