MADRID, 25 Nov. (EUROPA PRESS) -
Expertos en el ámbito de la educación y la atención a la infancia entre los que se encuentran el filósofo y presidente de la Fundación Educativa Universidad de Padres, José Antonio Marina y la psicóloga e investigadora mexicana, Yolanda Corona, y el director Ejecutivo de UNICEF, Javier Martos, han reclamado que los derechos de la infancia "no se queden en una ficción" sino que "se hagan realidad" a través de la acción de los agentes sociales y, de forma especial, en el ámbito de los municipios y las ciudades.
En el II Congreso de Ciudades Amigas de la Infancia y de la Adolescencia, que organiza UNICEF, han participado también el director de Integración Social de la Fundación La Caixa, la directora del instituto UAM-UNICEF de Necesidades y Derechos de la Infancia y la Adolescencia, María de los Ángeles Espinosa, el subdirector adjunto de la infancia del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, José Luis Castellanos, y la directora general de Políticas Locales de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP).
Durante la primera ponencia, el filósofo José Antonio Marinaha urgido a que, a pesar de que a mucha gente "le tranquiliza saber que se reconocen los derechos de la infancia, lo que hace falta es hacerlo realidad".
En este sentido, ha tachado de "impostores" a quienes reconocen los derechos de la infancia y no están dispuestos a comprometerse en la protección y la realización de los mismos. "Es como si un español asegure que reconoce el derecho de toda la población de Zambia a vacaciones pagadas, no le supone ningún esfuerzo", ha añadido.
Marina ha lamentado que "se pueda esperar poco del Estado" en materia de protección a los derechos de la infancia y ha apuntado a que la nueva Ley de régimen local que está impulsando el Gobierno --"movida por celos políticos absolutamente ridículos"-- hará que los municipios "pierdan competencias" en materia de servicios.
Por ello, ha apelado a la "movilización social" en los municipios y ciudades a los que ha pedido que hagan uso de su "inteligencia compartida" y "se maternalicen". A juicio del filósofo, "es necesario hacer una sociedad del cuidado, que cuide de las cosas y de los niños".
Por el contrario, ha denunciado, por un lado, "el lío jurídico que existe en todos los países del mundo en torno a la infancia y la adolescencia" y, por otro, "el desarrollo de una sociedad muy hostil" para los niños.
"Según los estudios, el 16 por ciento de los niños tienen trastornos mentales no diagnosticados debido a la tensiones a las que se ven sometidos en sus entornos y que no está tan claro que puedan soportar", ha asegurado.
Marina ha indicado también que "no es necesario que los ayuntamientos dispongan de grandes cantidades de dinero" para poner en marcha programas de atención a la infancia sino que tengan capacidad de "contar con gente comprometida" que se sumen a asumir responsabilidad por los niños.
Aún así, sí ha reconocido la necesidad de que se destinen fondos a infancia tanto para la construcción de espacios destinados a ellos, como para garantizar que reciben las condiciones necesarias de nutrición. "Que se destine dinero a becas de comedor" ha reivindicado, al tiempo que ha asegurado que "no hay derecho" a que en España haya niños en situación de malnutrición y exclusión social.
Por otro lado, la psicóloga Yolanda Corona, ha advertido de la amenaza que supone para la infancia que se le impida el juego y que, en muchas ocasiones, se produce "debido a la incomprensión de los adultos" sobre su necesidad de jugar.
En este sentido, ha asegurado que "el tiempo que un niño pasa jugando en la infancia y la adolescencia es casi directamente proporcional a la capacidad que tendrá para hacer frente a situaciones inciertas".
Por ello, ha hecho especial hincapié en la necesidad tanto de que se deje libertad a los niños para dedicar tiempo al juego como el hecho de que se habiliten espacios adaptados y accesibles en las ciudades para que puedan jugar.
Además, ha apuntado a la necesidad de atender especialmente a las niñas que viven en entornos de pobreza y exclusión social dado que "Muchas veces se les priva del juego para que se queden en casa ayudando".