MADRID, 12 Dic. (EUROPA PRESS) -
Repacar ha advertido de que el reciclaje de cartón y papel en Europa podría destruir hasta 1.700 empleos en el sector en España y reclama que una vez que el residuo de papel y cartón esté tratado para su consumo como fibra de celulosa recuperada por parte del recuperador, pasa a ser materia prima y, por ello está sujeta a la libre circulación de mercancías en la Unión Europea.
Así, insiste en que debe ser tratada como cualquier cualquier otro producto, sometida a los flujos mundiales de oferta y demanda, sin que por ello se produzca ningún daño medioambiental ni social.
En este contexto, asegura que lo que esconde la campaña 'El reciclaje Made in Europe' es la destrucción de empleo verde y advierte de que el futuro de la recuperación y el reciclaje de papel y cartón en España corre un serio peligro, derivado de presiones proteccionistas encubiertas, bajo falsos argumentos ambientales.
Esta campaña promueve la posibilidad de priorizar el reciclaje de residuos en la UE, y limitar el libre comercio de materiales reciclables. La promoción de la industria recicladora europea y la creación de empleo verde en Europa son algunas de las razones que sostienen esta campaña, en pos de alcanzar una economía circular basada en la sociedad del reciclado.
Repacar, que representa a más de 170 instalaciones de la industria de la recuperación de residuos de papel y cartón en toda España, denuncia que tras estos argumentos se esconden los intereses económicos de determinados sectores, que quieren mantener su competitividad frente a las industrias de otros países, sin tener en cuenta las afecciones negatiivas que la aplicación de estas medidas puede generar en otros sectores económicos de su propio país ni las consecuencias finales para el medio ambiente.
En 2013 se recogieron y procesaron en Europa 58 millones de toneladas de papel recuperado, de las cuales 49 millones fueron consumidas en Europa y los 9 millones de excedente fueron exportadas a otros mercados, al no haber suficiente capacidad en Europa para consumirlas.
En este contexto, el sector español de la recuperación de residuos de papel vería desincentivada su capacidad de crecimiento y podría dejar de contar con un potencial económico de 74 millones de euros, procedente de la exportación, lo cual se traduce en una perdida directa de 1.700 empleos.
Por el contrario, si se favorecen políticas que estimulen este mercado, fomentando la demanda y la disponibilidad de materiales reciclados, se podrían sustituir vertederos o plantas de eliminación por plantas de reciclaje, lo que supondría la creación de 400.000 empleos verdes en Europa.