SEVILLA 7 Nov. (EUROPA PRESS) -
El teniente general Pedro Pitarch, que asumió hoy oficialmente en la Capitanía General de Sevilla las unidades de la Fuerza Terrestre del Ejército, abogó en su discurso de asunción por "la instrucción y el adiestramiento, la cohesión y la capacidad multinacional" como las tres claves que marcarán la trayectoria de las unidades a su mando.
El jefe de la Fuerza Terrestre del Ejército explicó que el objetivo de la instrucción será incrementar el nivel profesional de las tropas, en el que la aplicación de las tecnologías a los sistemas de armas juega un papel fundamental, por lo que recalcó la necesidad de "autoexigencia en un permanente esfuerzo de preparación y actualización profesional para trabajar en ese ambiente". Un esfuerzo que extendió hacia la Armada y el Ejército del Aire, ya que aseguró que las operaciones de envergadura no se pueden concebir "realizadas por un sólo ejército".
Pitarch continuó su discurso resaltando su propósito de que la nueva Fuerza Terrestre "sea un ejemplo de cohesión", pese a su gran dimensión --55.000 soldados--. En este sentido, dijo que la concentración de todas las unidades requerirá de la centralización en algunos campos y la descentralización en otros y añadió que se incrementarán los apoyos entre las unidades y se harán rotar a todas en las operaciones de paz. "En definitiva, no hay ni habrá distintas velocidades: todas las unidades son de primera división", puntualizó.
PROYECCIÓN INTERNACIONAL
Unos de los puntos en los que el teniente general hizo más hincapié fue en la capacidad multinacional de la Fuerza, de la que dijo que "ya no es una opción sino una exigencia para la Fuerza Terrestre de la España de hoy, moderna y plenamente integrada en el concierto internacional".
Así, señaló que uno de los grandes retos será "profundizar en la interoperabilidad con las fuerzas de los países socios y aliados", para lo que será necesario "afianzar el conocimiento de la doctrina y procedimientos militares de las organizaciones internacionales en las que participa España". En esta línea, destacó la necesidad de preparar a las tropas para desarrollar en un mismo escenario y simultáneamente "acciones de ayuda humanitaria, de verificación, de interposición e incluso de combate".
En este sentido, Pitarch quiso dedicar unas palabras a los soldados españoles desplegados en operaciones de paz en diversos puntos del mundo, como en Kosovo, Bosnia-Herzegovina, Afganistán, Congo o Líbano, de los que destacó su quehacer y aseguró que "su trabajo de primera línea allí hace que todos nos sintamos más seguros aquí".
Por otra parte, el teniente general calificó el día de hoy como "muy particular en la historia de esta casa" y también para la historia de la ciudad de Sevilla, de la que dijo que, en el ámbito militar, "tiene a partir de ahora un antes y un después". Asimismo, y para cerrar su discurso, destacó que se abre una nueva etapa para la Fuerza Terrestre, e incluso para el Ejército de Tierra, que así "muestra mantener su reloj en hora con las necesidades de la defensa".
En el acto de asunción de mando estuvieron presentes diversas autoridades civiles y del Ejército, entre las que destacan, el delegado del Gobierno en Andalucía Juan José López Garzón, la consejera de Gobernación Evangelina Naranjo, los generales de las diferentes unidades que integran la Fuerza Terrestre y el almirante de la Flota Fernando Armada.
El teniente general Pitarch asume el cambio en la Fuerza Terrestre del Ejército de Tierra después de que el pasado 1 de noviembre entrara en vigor el Real Decreto de Organización del Despliegue de la Fuerza de los Ejércitos y la Armada, lo que conlleva que la plantilla a su cargo alcance unos 55.000 militares, incorporando a todas las unidades antes enmarcadas en la Fuerza de Maniobras. De esto modo, la División Mecanizada Brunete y las Brigadas Aerotransportable, Paracaidista y de la Legión --que aportan el grueso de las tropas destacadas en el exterior-- se incorporan al mando del general Pitarch.