BARCELONA 19 Sep. (EUROPA PRESS) -
El Tribunal Supremo (TS) ha obligado a la Escuela Pía de Olot (Girona), de régimen concertado, a devolver 60.000 euros que había cobrado en concepto de cuotas, a través de una fundación cultural privada, a 14 familias que tenían hijos estudiando en dicho centro.
La sentencia, hecha pública a principios de este mes y a la que ha tenido acceso Europa Press, ratifica el fallo del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) que ya condenó a este centro docente en 2004 a devolver las cuotas cobradas a las familias que en diciembre de 1999 denunciaron irregularidades.
Según la sentencia del TSJC, los padres pagaron a la Fundación Cultural Joan Profitós "bajo la creencia de realizar un paso obligatorio" para la educación de sus hijos. Las familias, posteriormente, denunciaron los hechos a la Conselleria de Educación.
En una resolución del 5 de octubre de 2001, Educación advirtió al centro de que había que informar a las familias del "carácter absolutamente gratuito de la enseñanza y de que sólo se pueden cobrar actividades complementarias que se lleven a cabo en el mismo centro, siempre y cuando las cuotas no superen las cantidades fijadas por la Generalitat".
En ese momento, la escuela recurrió la resolución de la Generalitat al TSJC que desestimó su recurso. Posteriormente, el centro educativo presentó un recurso de casación al Tribunal Supremo que, finalmente, ha sido también desestimado y, ahora sí, el centro deberá abonar el dinero a estos padres.
Por su parte, el sindicato USTEC-STEs, que asesoró a las familias denunciantes y presionó a la Conselleria de Educación para que resolviera el conflicto, valoró hoy muy positivamente la resolución del Alto Tribunal español.
USTEC-STEs CELEBRA LA SENTENCIA.
En rueda de prensa, la portavoz del sindicato, Rosa Canyadell, destacó que se trata de una "victoria moral" que "demuestra lo que venimos denunciando desde hace mucho tiempo" y es que "los centros concertados reciben fondos públicos y no cumplen la ley que marca que deben ser gratuitos y no hacer selección de alumnos", añadió.
Canyadell resaltó que "el hecho de las cuotas no es sólo una cuestión de dinero, sino una forma encubierta para hacer selección de alumnado en función de su clase social" y "la fractura social que ello comporta tiene efectos muy negativos para el sistema educativo".
El "problema" es que la "mayoría de los padres" sufragan estas cuotas de forma "voluntaria" y la "picaresca" es que la Conselleria de Educación "no hace nada", denunció Canyadell, quien insistió en que se trata de un "problema político" y "o haces una apuesta por la escuela pública abocando mucho dinero o suceden este tipo de cosas", concluyó.