BRUSELAS 10 Nov. (EUROPA PRESS) -
La delegación de eurodiputados que este viernes concluyó una visita de tres días a Polonia para entrevistarse con sus dirigentes como parte de su investigación sobre las presuntas acciones ilegales de la CIA en suelo de la UE lamentó la falta de colaboración y de disposición las autoridades polacas a comprometerse en el trabajo de la Eurocámara.
"Lamento el hecho de que las autoridades del Gobierno polaco y delParlamento no fueron agradables: algunos miembros del Gobierno rechazaron la invitación, otros aceptaron inicialmente vernos y después se negaron a ir. Finalmente hubo otros altos funcionarios que sí estaban dispuestos a reunirse con nosotros pero no obtuvieron el permiso de sus superiores", declaró el jefe de la delegación, el eurodiputado portugués conservador Carlos Coelho, en declaraciones a la prensa en Varsovia que fueron difundidas en Bruselas.
Agregó que "el comportamiento de las autoridades polacas ha sido bastante diferente en comparación con el buen nivel de cooperación que obtuvimos de los funcionarios en Rumanía", otro de los países a los que se desplazó previamente una delegación de la Eurocámara, en este caso para investigar sobre la presunta existencia en su territorio de cárceles secretas de la CIA.
No obstante, sí aceptaron reunirse con los eurodiputados el antiguo jefe de la Agencia Exterior de Inteligencia, Zbigniew Siemiatkowski; el presidente y ex presidente del aeropuerto de Szymany, Jaroslaw Jurczenko, y Jerzy Kos, y el vicesecretario de Estado de la cancillería del primer ministro, Marek Pasionek.
La visita de esta delegación --compuesta en total por trece europarlamentarios, entre ellos tres polacos-- se inscribe en la investigaciónde la Eurocámara sobre las presuntas detenciones ilegales de presuntos terroristas y su entrega a países donde se autoriza el empleo de la tortura (denominadas "entregas extraordinarias").
Además de a Polonia, miembros de la Eurocámara se han desplazado a otros países, como Estados Unidos y la Antigua República Yugoslava de Macedonia, para obtener datos con los que concluir su investigación.
PEDÍAN COOPERACIÓN
El ponente del informe sobre las presuntas acciones ilegales de la CIA en la UE, el socialista italiano Claudio Fava, abundó en las declaraciones de Coelho al señalar que la delegación de la que él también formó parte "sólo estaba pidiendo algo de cooperación de la misma manera que de todos los países europeos, tanto de funcionarios de los seis países que hemos visitado así como de otros representantes gubernamentales que han venido a declarar ante nuestro comité (temporal para esta investigación del Parlamento Europeo) en Bruselas".
Fava apuntó que "el hecho de que estuviéramos allí sólo unos días antes de la elecciones regionales no debería haberse considerado con fines electorales, el trabajo de nuestra delegación no debería utilizarse en diferentes lecturas políticas de carácter doméstico".
Después de la experiencia en Varsovia, Coelho concluyó que "me temo que a veces necesitamos recordar a nuestros socios europeos que la UE es mucho más que un mercado común. Nosotros seguiremos trabajando en el comité (de la CIA) hasta el final de nuestro mandato para asegurar que la libertad, la democracia y el respeto a los derechos humanos se respetan en suelo europeo en el futuro".
Añadió que "nuestra tarea ahora es volver a Bruselas e informar de nuestra misión en Polonia a otros eurodiputados" y advirtió que "corresponderá al comité en conjunto y después al Pleno del Parlamento (Europeo) extraer las conclusiones finales y decidir qué medidas hay que tomar".