4 de abril de 2020
 
Publicado 27/02/2020 12:35:03 +01:00CET

Unidas Podemos se desmarca de Interior e insiste: las devoluciones en caliente incumplen el pacto

El presidente de Unidas Podemos-En Comú-Galicia en Común, Jaume Asens; la ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz; y el vicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias, en el Congreso el  20 de febrero de 2020
El presidente de Unidas Podemos-En Comú-Galicia en Común, Jaume Asens; la ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz; y el vicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias, en el Congreso el 20 de febrero de 2020 - Óscar Cañas - Europa Press

MADRID, 27 Feb. (EUROPA PRESS) -

El presidente de Unidas Podemos-En Comú-Galicia en Común, Jaume Asens, ha reafirmado este jueves que las devoluciones sumarias en frontera, conocidas como devoluciones en caliente, son "incompatibles con los Derecho Humanos", y que el acuerdo firmado con el PSOE para conformar el Gobierno de coalición es "claro" a este respecto, tal como defiende el vicepresidente segundo y líder de Podemos, Pablo Iglesias, en contra de lo que sostiene el Ministerio del Interior.

"Nuestra posición es la del vicepresidente. Creemos que eso está claro en el acuerdo y creemos también que esta práctica es incompatible con los Derechos Humanos", ha afirmado el dirigente diputado de En Comú en declaraciones a los medios de comunicación en los pasillos del Congreso.

Así lo ha asegurado Asens, al ser preguntado por las últimas declaraciones realizadas por el secretario de Estado de Seguridad, Rafael Pérez, quien este miércoles aseguró en Ceuta que la figura legal del "rechazo en frontera" sigue vigente y volverá a ser utilizada por las Fuerzas de Seguridad en caso de necesidad en las vallas que separan las ciudades autónomas de Marruecos.

De este modo, esta cuestión sigue representando un punto de fricción dentro del Gobierno, al menos ente el Ministerio de Interior que dirige Fernando Grande-Marlaska y Unidas Podemos, que sigue rechazando públicamente que este tipo de prácticas se sigan realizando.

SENTENCIA DE ESTRASBURGO AVALANDO LAS DEVOLUCIONES EN CALIENTE

La polémica sobre este asunto saltó después de que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos avalara a mediados de febrero las devoluciones en caliente de migrantes en la frontera de Melilla a Marruecos, al considerar que son legales y no vulneran los derechos humanos.

La postura del Ministerio del Interior de acatar dicha sentencia, sumado al hecho de que se filtrara a la prensa un borrador antiguo de la ley de asilo, que contemplaba un endurecimiento de esta normativa, generó gran malestar en las filas de Unidas Podemos, según explicaron a Europa Press fuentes del grupo confederal.

En concreto, Unidas Podemos avisó de que "apostar por endurecer la ley contra las personas que vienen a trabajar a nuestro país huyendo del hambre y de la guerra o elogiar sentencias que avalan la violación de sus derechos humanos" es "lo contrario" de lo que figura en el acuerdo de gobierno de coalición que firmaron con el PSOE.

Además, las fuentes consultadas del grupo confederal creen que estas políticas son también "lo contrario" de lo que desean "la inmensa mayoría" de los votantes, no sólo de Unidas Podemos sino también del PSOE.

Este malestar, que los 'morados' pusieron de manifiesto el miércoles de la semana pasada, llevó a Moncloa a dejar claro ese mismo día, a última hora de la noche, que el Gobierno "considera que la política migratoria es una cuestión de Estado, basada en el respeto y el acatamiento de las decisiones judiciales y en los Derechos Humanos".

Asimismo, fuentes gubernamentales afirmaron que las medidas que va a desarrollar el Gobierno en materia de política migratoria pasan, entre otras cosas, por el "establecimiento de cauces para la correcta identificación entre peticiones de asilo y migraciones económicas, adecuando el sistema de asilo a la protección de nuevas realidades".

Por todo ello, el partido morado y sus socios insiste en que tanto el Gobierno, en sus comunicaciones y manifestaciones públicas, como el acuerdo que se firmó con el PSOE, dejan claro que las devoluciones en caliente son incompatibles con la política migratoria respetuosa con los Derechos Humanos que se han comprometido a desarrollar.

CALVÓ NEGÓ QUE ESTRASBURGO AVALARA LAS DEVOLUCIONES EN CALIENTE

En este sentido, la propia vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, aseguró la semana pasada en una entrevista que "la sentencia de Estrasburgo no avala las devoluciones en caliente", y defendió el "compromiso absoluto con los Derechos Humanos" del Ejecutivo progresista.

A pesar de que PSOE y Unidas Podemos dieron por zanjada la polémica sobre las devoluciones en caliente la semana pasada, el Ministerio de Interior ha reafirmado esta semana su convencimiento de que esta práctica no es ilegal, así como su beneplácito para que se sigan produciendo.

Todo ello, después de que Iglesias insistiera el lunes en que las devoluciones en caliente de migrantes "no son respetuosas con los derechos humanos" y garantizara que "cualquier iniciativa que vaya en contra de los derechos humanos y del acuerdo de Gobierno no se puede producir".

"Con toda claridad, este Gobierno tiene una política sobre las migraciones, va a tener una política respetuosa con los derechos humanos y hay un consenso de que las devoluciones en caliente no son respetuosas", explicó Iglesias, antes de añadir incluso que este mismo argumento es el que ha escuchado "al ministro del Interior".

No obstante, el secretario de Estado de Seguridad aseguró el miércoles, al ser preguntado por estas declaraciones, que no le constaba haber escuchado esas palabras en boca de Marlaska.

Y un día después, el 'número dos' de Interior insistió desde Ceuta en que el llamado "rechazo en frontera" sigue vigente y volverá a ser utilizado por las Fuerzas de Seguridad en caso de necesidad en las vallas que separan las ciudades autónomas de Marruecos. "El proceder de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad será el mismo porque ha sido correcto y tendrá que seguir siendo igual", apostilló.