MADRID, 26 Oct. (EUROPA PRESS) -
El portavoz nacional de Unión, Progreso y Democracia (UPyD), Andrés Herzog, ha enviado a las demás fuerzas políticas sus recetas para atajar la corrupción en sus filas con el fin de que se comprometan a aplicarlas como ya hace el partido que lidera desde su nacimiento.
En concreto, ha remitido el documento que la formación magenta presentó este sábado, denominado 'Compromiso 10+1', que incluye una serie de medidas contra la corrupción que Herzog espera que tenga "la mejor acogida" porque su objetivo no es otro que todos los partidos empiecen a demostrar que contra esta lacra se actúa "con hechos y no con palabras bonitas".
En su listado de medidas en pro de la regeneración democrática interna de los partidos se encuentra la de exigir la dimisión inmediata de cualquier cargo público imputado por corrupción y su no inclusión en las listas electorales, y la de emprender acciones legales contra los miembros o exmiembros de su propio partido cuando existan "indicios claros" de actividad delictiva sin pagar la defensa del acusado.
OTRAS MEDIDAS
Asimismo, UPyD aboga por realizar una publicación "detallada" de las cuentas y nóminas de los cargos públicos, por no pagar sobresueldos, y por no participar en el reparto por cuotas de órganos clave, como la justicia, los medios de comunicación o los órganos de control.
La batería de medidas también incluye el compromiso de la dimisión del líder del partido en caso de quedar acreditada la existencia de cualquier supuesto de financiación ilegal en el seno del partido o en caso de mentira en relación a un caso de corrupción propio, y el de no fomentar el transfuguismo en las demás formaciones políticas.
NO APOYARÁ A PARTIDOS CON IMPUTADOS
En este punto, Herzog ha advertido de que su partido, al contrario de lo que han hecho "otros" en elecciones pasadas --en referencia velada a Ciudadanos--, no apoyará a ningún partido que albergue en su seno a imputados por corrupción.
El líder de UPyD ha destacado en este sentido la coherencia que el partido ha demostrado en la batalla contra la corrupción, no sólo por haberse personado en algunos de los principales casos de corrupción del país, sino también por impulsar y aplicar en su propia casa todas aquellas medidas encaminadas a atajar esta lacra que afecta al país.
En este sentido, ha tachado de "gravísimo" que la Asociación mayoritaria de Fiscales acusen al Gobierno de dificultar la lucha contra la corrupción, lo que, a su juicio, demuestra "la forma de gobernar" de Mariano Rajoy: por un lado abre la Oficina Antifraude y, por otro, cierra "la verdadera oficina" contra la corrupción: la Fiscalía General del Estado.