Varón joven español y marroquí, casado y con hijos, perfil del yihadista del EI en España

Presentación del informe 'Estado Islámico en España'
EUROPA PRESS
Actualizado: martes, 12 julio 2016 16:29

Ocho de cada diez detenidos por sus vínculos con Daesh se radicalizó en Ceuta o en la provincia de Barcelona

MADRID, 12 Jul. (EUROPA PRESS) -

Varón joven de nacionalidad española y marroquí, casado y con hijos constituye el perfil sociológico del yihadista detenido en España por vínculos con la organización terrorista que se autodenomina Estado Islámico (EI), según un estudio del Real Instituto Elcano presentado este martes.

Predominan los individuos con estudios secundarios y cuya tasa de desempleo es similar a la del conjunto del país, por lo que Elcano considera "simplista" afirmar que los yihadistas radicalizados en España sean principalmente inmigrantes o marginados.

Si hasta 2012 la mayoría de los yihadistas detenidos en España eran individuos nacidos fuera de nuestras fronteras, en la actualidad ya hay tantos nacionales españoles (45,3%) como marroquíes (41,1%), revela el documento 'Estado Islámico en España' elaborado por los investigadores Fernando Reinares y Carola García-Calvo.

Atendiendo al lugar de nacimiento, el porcentaje varía entre un 45,6 por ciento nacidos en Marruecos --fundamentalmente en la región que comprende Tánger, Tetuán y Alhucemas-- y un 39,1% oriundos de España.

Dentro del colectivo autóctono, el 71 por ciento nació en las ciudades de Ceuta (48,9%) y Melilla (22,1%), mientras que una décima parte son nativos de tres localidades de la provincia de Barcelona (Barcelona, Granollers y Sant Boi de Llobregat), precisa el informe, que se centra en estudiar el perfil del yihadista del EI, pues a esta organización estaba vinculado el 81,6% de los más de 150 detenidos y puestos a disposición judicial en España en los últimos cuatro años por terrorismo yihadista.

El 18,4% restante fue detenido por su implicación en actividades relacionadas con Al Qaeda en el Magreb Islámico y con el Movimiento para la Unicidad y la Yihad en Africa Occidental (MUYAO).

LA NOVEDAD, LA INCORPORACIÓN DE MUJERES

En la presentación del informe, García-Calvo ha subrayado como uno de los elementos más novedosos de la investigación la incorporación de las mujeres en el perfil de los acólitos de la organización también llamada Daesh.

Un 17 por ciento de los 124 detenidos en España desde junio de 2013 por vínculos con el EI son mujeres, en su mayoría solteras y con una media de edad de 22 años (nueve años menos que la media entre los hombres), lo que "encaja" con la estrategia de captación de jóvenes por parte de la organización para que acudan al califato a casarse con yihadistas y engendren hijos que garanticen la continuidad de la estirpe, ha señalado García-Calvo.

Aunque una abrumadora mayoría de los detenidos era musulmana de origen, existe un 13,9 por ciento de conversos, que suelen responder al perfil de joven procedente de familias desestructuradas y que han pasado por experiencias traumáticas o problemas de conducta o mentales en la adolescencia.

Un ejemplo de esto lo constituye una joven de Almonte (Huelva) nacida en el seno de una familia católica de clase media y que fue detenida con 22 años cuando estaba a punto de viajar a Siria para alistarse en el EI. Sus padres se separaron cuando ella era una niña, abandonó de manera prematura los estudios y un año antes de vestirse como dictan los musulmanes rigoristas, su atuendo era de estética gótica.

Independientemente de si se trata de musulmanes de origen o conversos, el estudio estima que solo un 11 por ciento de los detenidos tenía un conocimiento relevante del Islam, mientras que el 89 por ciento restante tendría un nivel elemental.

CÓMO SE RADICALIZARON

Aunque el estudio solo dispone de datos sobre el año de inicio de la radicalización de una cuarta parte de los detenidos, la información disponible revela que el principal tramo de edad para la radicalización va entre los 15 a los 19 años.

Siete de cada diez detenidos se radicalizó dentro de España. Entre los que lo hicieron fuera, la mayoría lo hizo en Marruecos (61,9%), seguido de Francia (28,5%), si bien se han dado también algunos casos en Pakistán y Mauritania.

El documento del Elcano también contradice algunas ideas asentadas en la prensa y la opinión pública sobre el proceso de radicalización de los yihadistas. Es el caso del peso que se le atribuye a Internet y las redes sociales en este proceso. Según el informe, solo un 18,4 de los detenidos en España se radicalizó exclusivamente en Internet, siendo Facebook la red social más utilizada.

La mayoría (52,7%) se radicalizó en un entorno mixto, combinando acceso a contenidos yihadistas en Internet y frecuentando lugares físicos de radicalización como domicilios privados o lugares de culto y centros culturales islámicos, principalmente, aunque también suponen escenarios para la radicalización emplazamientos al aire libre o las prisiones.

El 80 por ciento de los detenidos se radicalizó en Ceuta o en la provincia de Barcelona, por lo que Reinares ha hecho un llamamiento a estudiar los motivos que están detrás de esta realidad.

El estudio evidencia además que en el proceso de radicalización cobra especial importancia el contacto con un activista radical al que generalmente se le atribuye cierto carisma (como puede ser la figura de un líder religioso) y los lazos sociales con otros elementos ya radicalizados, ya sean vecinos, familiares o amigos.

MANADAS DE LOBOS MÁS QUE LOBOS SOLITARIOS

El informe también pone de relieve que el 94 por ciento de los detenidos participó en actividades relacionadas con el terrorismo de Estado Islámico en compañía de otras personas. Por lo tanto, ha subrayado Reinares en el acto de presentación, en España estaríamos hablando de un fenómeno de "manadas de lobos, en lugar de lobos solitarios".

Tres cuartas partes de los detenidos tenían algún contacto dentro de la organización del Daesh, mientras que el resto simplemente seguía su propaganda, ha abundado el experto.

Del total de los detenidos, el estudio cifra en un 35,4% los que formaban parte de una célula, grupo o red con voluntad de atentar en España y en un 65% los que ya se habían desplazado a Siria e Irak para integrarse en el califato o habían tomado la decisión de hacerlo.