La consejera Maeztu, con las personas que han realizado una de las formaciones en riesgos laborales previstas en noviembre. - GOBIERNO DE NAVARRA
PAMPLONA 6 Nov. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno de Navarra impulsa durante este mes de noviembre tres acciones formativas en prevención de riesgos laborales dirigidas a personas trabajadoras autónomas del sector de la construcción, con especial atención a las actividades de fontanería, albañilería y electricidad.
La iniciativa, que se enmarca en el III Plan de Trabajo Autónomo de Navarra, combina formación especializada con la entrega de equipamiento de protección individual para "facilitar que los conocimientos adquiridos puedan aplicarse directamente en el trabajo cotidiano", explican desde el Ejecutivo foral.
La consejera de Derechos Sociales, Economía Social y Empleo, Carmen Maeztu, ha participado en la apertura institucional de esta iniciativa, que se desarrolla en colaboración con la Fundación Laboral de la Construcción y cuenta con además la financiación del Departamento de Educación. En el acto han participado también el director general de Economía Social y Trabajo, Iñaki Mendioroz, y el presidente de la Fundación Laboral de la Construcción, Juan Las Navas.
Durante la jornada se ha realizado la entrega de diplomas a las personas que han completado la formación, así como de los correspondientes equipos de protección individual, que les permitirán aplicar en su actividad profesional las medidas preventivas abordadas durante el curso.
Durante su intervención, Maeztu ha destacado la importancia de acercar la prevención de riesgos laborales a las personas que trabajan por cuenta propia, especialmente en actividades que presentan riesgos específicos. "Detrás de cada persona autónoma hay un profesional, un proyecto empresarial y una persona cuya salud debemos tratar de proteger", ha señalado.
La consejera ha subrayado que la prevención "no es un trámite administrativo ni una obligación que se cumple únicamente para ajustarse a una norma. Es una inversión en salud, en seguridad y en futuro". En este sentido, ha recordado que un accidente laboral "puede tener consecuencias que van más allá de una lesión, afectando también a los ingresos, la continuidad del negocio y la vida familiar de quienes trabajan por cuenta propia".
Maeztu ha destacado que las administraciones "deben promover medidas útiles y adaptadas a las necesidades reales de los profesionales". "No basta con saber que existe un riesgo. Hay que saber identificarlo, conocer cómo reducirlo y actuar de manera adecuada. Y tampoco basta con conocer las medidas preventivas si después no se dispone de los equipos necesarios para trabajar con seguridad", ha afirmado.
ACCIONES FORMATIVAS ESPECÍFICAS PARA CADA SECTOR
La programación contempla tres ediciones formativas durante el mes de noviembre, dirigidas específicamente a profesionales autónomos de los sectores de fontanería, albañilería y electricidad. Los materiales previstos para los cursos recogen formaciones de distintas duraciones -20, 8 y 6 horas-, adaptadas a las necesidades de la capacitación preventiva.
La formación aborda la identificación de los riesgos asociados a cada actividad profesional y las medidas necesarias para prevenirlos. En el ámbito de la construcción, estos riesgos incluyen los trabajos en altura, la utilización de herramientas y maquinaria, la manipulación de materiales, las posturas forzadas, los sobreesfuerzos y los desplazamientos por entornos de trabajo complejos.
Como complemento a la formación, las personas participantes reciben equipos de protección individual adaptados a los trabajos que desarrollan. Estos materiales incluyen, entre otros elementos, calzado de seguridad, guantes, mascarillas, cascos, gafas de protección, protectores auditivos y prendas de trabajo. También se contempla equipamiento específico para trabajos en altura, como arneses y sistemas de absorción de energía.
Esta actuación forma parte del III Plan de Trabajo Autónomo de Navarra, que contempla un proyecto piloto de formación en prevención de riesgos laborales con un incentivo vinculado a la entrega de equipamiento de protección en el sector de la construcción.
El objetivo es facilitar que las personas autónomas no solo conozcan los riesgos de su actividad, sino que dispongan también de los medios necesarios para trabajar "con mayores garantías de seguridad". La iniciativa cuenta con la colaboración de la Fundación Laboral de la Construcción, que aporta su experiencia en formación especializada, y la financiación del Departamento de Educación.