PAMPLONA 25 Abr. (EUROPA PRESS) -
Trabajadores de Glovo se han concentrado este sábado en Pamplona, en el marco de las tres jornadas de huelga convocada a nivel nacional en contra de los despidos anunciados por la empresa, en protesta por unas "condiciones de trabajo represivas y violentas" y para reclamar la negociación de un nuevo convenio colectivo.
Alrededor de dos decenas de personas se han concentrado junto a la Avenida de las Merindades donde han desplegado una pancarta con el lema 'Riders de Glovo. No al ERE. No a los despidos. No a la represión'. También se han portado banderas del sindicato CCOO y se han coreado consignas como 'Glovo, escucha, estamos en la lucha', 'Más derechos, menos algoritmo' o 'Convenio ya, basta de precariedad'.
La de este sábado es la segunda jornada de huelga convocada y la única que abarca toda la jornada laboral. Este viernes, 24 de abril, el paro fue de 20.00 a 00 horas y este domingo, 26 de abril, será entre las 12.00 y las 16.00 horas.
En declaraciones a los medios de comunicación, Pablo Díaz, presidente del comité de Glovo en Navarra (CCOO), ha reconocido que es "bastante difícil" hacer un cálculo del seguimiento de esta huelga al tratarse de "una plataforma tecnológica". No obstante, ha destacado que este viernes, "donde estuvimos haciendo los piquetes, hemos logrado parar un restaurante que tradicionalmente en la ciudad -Pamplona- tiene mucha demanda el fin de semana".
Además, ha señalado que "esta lucha es bastante desigual". Ha acusado a la empresa de intentar "fragmentar la plantilla" y de usar empresas subcontratadas para "enviarle la gran demanda" durante el paro del viernes. Una circunstancia que se ha denunciado ante Inspección de Trabajo en diferentes territorios por ser "una vulneración al derecho de huelga".
A persar de ello, ha asegurado que la huelga "ha sobrepasado nuestras propias expectativas" en todas las provincias. "Hemos logrado visibilizar la huelga, hemos logrado que la sociedad española se dé cuenta de lo que está pasando" y que se "destape" una "estrategia oscura" por parte de Glovo, que busca "librarse" de su "responsabilidad" tras la sentencia del Supremo que consideraba los riders como falsos autónomos y obligaba a contratar a sus repartidores.
El comité de empresa de Glovo en Navarra fue el primero en constituirse a nivel nacional, ha recordado Díaz. Algo que se ha extendido a nivel nacional y que, en estos momentos, cuenta con 80 delegados de CCOO dentro de la empresa.
Por su parte, Lucía Sesma, secretaria general de la Federación de Servicios a la Ciudadanía de CCOO en Navarra, ha leído un comunicado en el que ha destacado que "somos trabajadores y trabajadoras de la empresa y merecemos unos derechos y una dignidad".
Ha criticado que Glovo "históricamente ha venido incumpliendo la legislación laboral en España y en todos los países donde opera de forma directa e indirecta. Una vez se forzó el cumplimiento legal y se contrató a los trabajadores y trabajadoras por cuenta ajena, estamos viendo cómo las condiciones de contratación y trabajo que viene imponiendo Glovo son, de nuevo, basadas en la precariedad".
Ha indicado que "hemos ganado en derechos" como descanso semanal, vacaciones, permisos y licencias, "pero estos derechos están lastrados por un funcionamiento empresarial nocivo y represivo con el personal trabajador". Ha acusado a la empresa de seguir "incumpliendo" el Estatuto de los Trabajadores y aplicar "un convenio colectivo caducado e ilegal de 2006 que no se ajusta a nuestra realidad laboral" que no "compensa lo suficiente por el uso y desgaste de vuestros vehículos ni se os paga el kilometraje realizado".
Por otro lado, ha censurado que la empresa "aplica un régimen sancionador impuesto, opaco y no negociado que es ilegal y no está amparado por el convenio colectivo", y que Glovo está utilizando para "justificar los despidos disciplinarios masivos" y que ha calificado de "EREs encubiertos". "Lucharemos jurídicamente por la readmisión y el pago de los salarios atrasados de todos estos compañeros injustamente despedidos", ha manifestado.
Sesma ha destacado que "ante la presión sindical y jurídica, la empresa se quitó la máscara y anunció un despido colectivo" que "afectará a 766 compañeros y compañeras que trabajan a lo largo de todo el país".
Por otro lado, ha advertido ante "la persecución sindical que estamos sufriendo todas estas personas trabajadoras que hoy nos organizamos para dignificar vuestro trabajo". "Se ha coaccionado a delegados y delegadas, se ha torpedeado el derecho a realizar elecciones sindicales y se sigue presionando e impulsando sindicatos amarillos para frenar la organización real de las personas trabajadoras de Glovo", ha denunciado.
Ante esta situación, ha advertido a la ciudadanía del "riesgo social que supone la imposición de un modelo de falsos asalariados donde trabajar suponga una presión psicológica y un miedo a ser despedido por causas disciplinarias para externalizar y mover plantillas de unas a otras empresas".
Por todo ello, y en el marco de las tres jornadas de huelga, ha reclamado el "fin inmediato del régimen sancionador ilegal" así como de los "despidos injustos" y el ERE. De la misma manera, ha exigido la negociación de un nuevo convenio colectivo y "el fin de la persecución sindical".
"Vamos a seguir peleando y cogiendo fuerza para enfrentar el intento de imposición de un modelo de externalización que nos atropella y que pretende hacernos de usar y tirar", ha subrayado.