MADRID 16 Nov. (OTR/PRESS) -
Un viejo y envenenado dicho popular hace incompatibles la pobreza y el jamón. Así reza: "Si un pobre come jamón, uno de los dos está malo". Ese pensamiento nos sale al paso al escuchar a uno de los trabajadores que dan la cara por Paco 'El Pocero' (Francisco Hernando, en el Registro Civil) en su enfrentamiento con Manuel Fuentes, el alcalde de Seseña (Toledo). Eso era el otro día, cuando se sospechaba que era el citado constructor quién inspiraba una manifestación contra el alcalde. Veinticuatro horas después, la solidaridad de los trabajadores con Hernando se convertía en inequívoca amenaza de éste: o le dan las licencias municipales que necesita para seguir con su macrourbanización o despide a 3.000 trabajadores.
El recado va dirigido, naturalmente, a Fuentes, que se ha atrevido a pararle los pies a este inefable personaje. El alcalde, de Izquierda Unida, le pone de los nervios porque se resiste a concederle licencias de obra para seguir construyendo en un socarral toledano, donde el abastecimiento de aguas y otros servicios públicos no están ni mucho menos garantizados. Es fácil imaginar en la mente de un alcalde el problema de prestación de servicios públicos que se le presenta ante un brusco añadido de 50.000 personas, las que aportaría este proyecto urbanístico, a una población de 15.000, la del actual pueblo de Seseña. Pero, claro, ese no es un problema de Hernando que, una vez construidas sus 13.000 viviendas, lo endosaría a la Corporación Municipal de Seseña y al resto de las Administraciones públicas. Qué gracioso.
Ha resultado tan retribuida la audacia de este hombre, cuyo lanzamiento mediático acaba de producirse ("A mí un alcalde no me dice cómo ni cuándo tengo que construir", dice el desdichado), que en poco tiempo se ha convertido en uno de los reyes del "pelotazo" inmobiliario. La medida viene a ser la de los metros de eslora del yate que se está construyendo en Italia, más lujoso, más ancho y más largo que el actual que ya han pisado ciertos personajes públicos. Algún día lo sabremos. De momento, este conocido promotor inmobiliario que presume de su amistad con políticos como Bono y Zaplana -presumía, ahora mira hacia otro lado cuando le sacan el tema-, está sometido a una investigación de la Fiscalía Anticorrupción, por la denuncia presentada este verano por IU. Debería preocuparse por eso antes de anunciar querellas por tierra mar y aire contra un alcalde que ha sido elegido democráticamente para gestionar los intereses públicos, no los particulares del pocero de Seseña.
Antonio Casado.