26 de febrero de 2020
 
Actualizado 02/02/2007 21:19:42 CET

Crónica Asesinato.- Procesado el recluso que asesinó a dos mujeres policías en su casa durante un permiso

- Su supuesto cómplice, que estaba en libertad provisional, fue exculpado

BARCELONA, 2 Feb. (OTR/PRESS) -

La juez de Instrucción número 4 de L'Hospitalet de Llobregat (Barcelona) ha procesado al recluso Pedro Jiménez por el asesinato y violación, durante un permiso carcelario, de dos mujeres agentes en prácticas del Cuerpo Nacional de Policía, residentes en esta localidad, en octubre de 2004. El crimen fue perpetrado en el propio domicilio de las chicas. Además, su supuesto cómplice Mustapha K., al que el procesado acusó del suceso y que se encontraba en libertad provisional, fue exculpado de todos los cargos.

Según el auto, la juez considera que existen "indicios racionales de criminalidad" contra Pedro Jiménez para declararle "formalmente" procesado por dos delitos de asesinato, dos de agresión sexual, un delito de incendio, otro de quebrantamiento de condena, otro de robo con intimidación en casa habitada y otro de robo con fuerza en grado de tentativa.

La juez mantiene que la explicación que dio Pedro Jiménez para justificar su presencia en la zona donde se cometió el doble crimen es "inverosímil", ya que el procesado dijo que fue al domicilio de las agentes a recoger un paquete de droga, cuando "su juventud e inexperiencia no las hacía partícipes potenciales de ninguna actividad ilícita relacionada con el tráfico de sustancias estupefacientes".

LOS HECHOS

Los hechos se remontan a la mañana del 5 de octubre de 2004, cuando Silvia Nogaledo, de 28 años, regresaba al domicilio que compartía con María Aurora Rodríguez, de 23, en la rambla Marina del barrio de Bellvitge, tras trabajar en el turno de noche. Ambas eran agentes de la Policía Nacional en prácticas. Según relata el auto, la víctima accedió a su domicilio, momento que aprovechó Jiménez para entrar con ella en el ascensor. Allí, el procesado presuntamente sacó una navaja y amenazó con clavársela si no le daba todo el dinero que tuviera en su casa.

Así fue como Jiménez consiguió entrar en el domicilio de las víctimas. Acto seguido las amordazó y maniató a la cama y posteriormente asestó siete puñaladas a Silvia en el costado izquierdo. Después golpeó a Aurora en la cabeza, la violó y la mató. Un día después del asesinato, el procesado contactó con un conocido, Mustapha D., para preguntarle si podía viajar con él a Madrid, a lo que éste se negó. Fue entonces cuando Jiménez decidió marcharse a Girona y refugiarse en el domicilio de otro conocido, Mustapha K., donde ambos fueron detenidos el 7 de octubre.

Tras declarar que él había enviado a Mustapha al domicilio de las jóvenes, éste fue puesto en libertad profesional como supuesto cómplice de Jiménez. Hoy fue exculpado de todos los cargos.

LOS INDICIOS LE INCRIMINAN

Por otra parte, según el auto, existen varios indicios que sirven para incriminar a Jiménez, entre ellos, las huellas dactilares halladas en el escenario del crimen, el semen encontrado en la vagina de una de las víctimas, los cabellos hallados en el cadáver de la joven y una factura de compra de un teléfono móvil a nombre del procesado que éste perdió en el piso de las agentes.

La juez señala también que, horas antes de ocurrir los hechos, Pedro Jiménez hizo una llamada a un servicio de contactos, lo que podría denotar su "fuerte impulso sexual", y después, como "reacción moral a lo que le rondaba por la cabeza", llamó al capellán de la cárcel Modelo de Barcelona, con quien finalmente no pudo hablar.

Se da la circunstancia de que el momento de los hechos Jiménez cumplía condena en segundo grado en la prisión de Can Brians, en Sant Esteve Sesrovires (Barcelona), y disfrutaba de un permiso penitenciario de tres días que finalizaba el 6 de octubre. Sin embargo, el procesado no regresó al centro porque, al parecer, recibió la llamada de un policía que le hizo sospechar que estaba siendo buscado.