MADRID 26 Jul. (OTR/PRESS)
Sé que el martes, cuando Pedro Sánchez se someta a la tradicional última rueda de prensa del curso político, mis compañeros que puedan hacerlo le dirigirán esas preguntas que todos queremos hacerle al Gobierno, y que el Gobierno, especialmente su presidente, casi nunca responde con claridad. Aquí le dejo una selección de las diez preguntas que muchas personas, más allá de las preocupaciones 'de siempre' -desde los incendios a la vivienda-, me dicen que quisieran trasladar al inquilino de La Moncloa en relación con la marcha de la democracia.
-Presidente ¿se atreve a asegurar ahora que cumplirá la Legislatura y que incluso se presentará usted a las elecciones siguientes para ganarlas?
-Presidente ¿sigue apoyando a Zapatero de manera incondicional? ¿Sigue poniendo la mano en el fuego, con perdón de la palabra, por él?
-Presidente ¿cuándo cree que volverá Puigdemont a Cataluña? ¿Ha hablado usted con él, cree que le reiterará alguna vez de nuevo su apoyo, el de Junts?
-Presidente, a la vista de lo que ocurre con los Presupuestos y otros episodios ¿cree usted que está cumpliendo escrupulosamente la Constitución?
-Presidente ¿cree usted, a la vista de los casos que afectan a su mujer y a su hermano, que hay 'lawfare' en España?
-Presidente ¿no cree que una parte del Gobierno está algo 'quemada', también con perdón de la expresión, y hace falta una crisis gubernamental, por ejemplo en Interior a la vista de lo que ha ocurrido con la Guardia Civil?
-Presidente ¿teme que alguna declaración de algún 'arrepentido', pongamos Leire Díez, pudiera afectarle a usted? Y entonces ¿por qué el PSOE no se ha querellado ya contra 'la fontanera'?
-Presidente ¿Sumar, al Gobierno del PSOE, le suma o ya le resta? En concreto, ¿Hasta cuándo ministros de Sumar en el Ejecutivo?
-Presidente ¿qué hará para revitalizar el papel del Parlamento, tan cuestionado?
-Presidente ¿cómo cree que pasará usted a la Historia?
Claro que hay otras muchas preguntas posibles, muchas; desde, ya digo, los posibles pactos con una oposición a la que hoy se desconoce y se descalifica hasta cómo encarar el trumpismo. Lo peor es que viene a dar lo mismo: temo que la comparecencia ante los medios, que no es algo muy frecuente en Pedro Sánchez, se resuma en un auto elogio por los logros económicos y un ataque sistemático al PP-Vox. Y nos deseará, con el paisaje del fondo en llamas, unas felices vacaciones. Gracias, presidente.