José Cavero.- Rajoy despide, patrióticamente, un buen curso.

Actualizado 28/07/2010 14:00:13 CET
Actualizado 28/07/2010 14:00:13 CET

José Cavero.- Rajoy despide, patrióticamente, un buen curso.

MADRID, 28 Jul. (OTR/PRESS) -

Nadie duda de que el que termina ha sido un curso feliz para Rajoy. No en materia de encuestas de opinión, en las que sigue de segunda figura, o más abajo. Pero frente a un Zapatero precisado de defenderse por causa de la crisis, a Rajoy le correspondió el ataque, y parece que le ha resultado eficaz. Cabe recordar que Rajoy lleva aprovechando los tres años de la crisis económica para culpabilizar a Zapatero de todos los males: primero, olvidando de que se trataba de una crisis mundial y no particular de nuestro país; segundo, y en la misma línea, olvidando que prácticamente todos los países adoptaron idénticas medidas -posiblemente equivocadas- de acudir con capital público y con déficit a tratar de impulsar el empleo y compensar la caída de la iniciativa privada; y en tercer lugar, con el cambio drástico de esa política, para volver cuanto antes a una situación sin déficit, recortando los niveles de gasto a mínimos y, consiguientemente, renunciando incluso a los propósitos más significativos de su gestión total, sobre todo, con la congelación de las pensiones. Porque a eso se reducen todas las críticas del partido rival, olvidadas ya otras "durísimas" batallas como la subida de dos puntos del IVA.

Pues bien, este curso que ahora se toma unas merecidas vacaciones, ha servido para dar mucha presencia y hasta vistosidad a Rajoy, aunque está por ver la eficacia final que podrían tener estas campañas, que se han cerrado en el slogan final, repetido a todas horas y continuado por algunos de sus seguidores, de "elecciones anticipadas, ya". Arturo Fernández, el actor, ha sido el más reciente seguidor de don Mariano en ese estribillo, que ha venido a sustituir o completar el "váyase, señor Zapatero", de otros tiempos. Pues bien, en ese final de curso feliz, Rajoy ha querido despedirse de sus más estrechos colaboradores con un mitin que uno de los diarios más afines no ha dudado en calificar de "el más patriótico", en el que se refirió en varias ocasiones al sentimiento nacional que se respira en la calle y a la necesidad de preservar los valores de la Constitución y de defender el Estado autonómico tal y como se contempla en la Carta Magna.

Rajoy no tiene más remedio que afrontar una situación incómoda, suscitada particularmente entre muchos catalanes, por causa de la sentencia del TC forzada por el recurso de su partido, el PP. Después de unos días de silencio prudente, el PP y Rajoy han optado por ponerse a la cabeza de esa manifestación constitucional contra los propósitos conjuntos de Zapatero y Montilla de recuperar en lo posible el espíritu del pacto entre Cataluña y España. Rajoy se opone a rescatar por vía legislativa los puntos del Estatut recortados y ha llegado a pedir a Zapatero "que no haga más el ridículo con el Estatuto catalán". Pues bien, en este mitin de fin de curso, Rajoy asegura que rescatará el sentimiento de nación española y ensalza el "gran sentimiento nacional de los ciudadanos", posiblemente relacionando esta estrategia con los éxitos del deporte español, y hace del gran sentimiento nacional de España su nuevo eje político, enfatizando su apuesta por el Estado de las autonomías. El Mundial, el Tour, el GP de Moto, los miles de banderas nacionales..., pero también el TC del Estatut, parece que tienen la culpa del nuevo giro.