José Cavero.- También Garmendia quiere dejar el Gobierno.

Actualizado 09/09/2010 14:00:56 CET

MADRID, 9 Sep. (OTR/PRESS) -

Tras el reciente anuncio de que Celestino Corbacho deja el Gobierno para dedicarse a la campaña electoral catalana, otro miembro del equipo ministerial, la titular de Ciencia e Innovación, confirma su propósito de regresar a la actividad privada. Así cuenta esta primicia informativa la publicación El Confidencial de este miércoles: Cristina Garmendia comunicó a José Luis Rodríguez Zapatero antes del parón veraniego su deseo de abandonar el Gobierno lo antes posible para regresar a la actividad privada, según han confirmado a El Confidencial fuentes muy cercanas a la ministra de Ciencia e Innovación, uno de los ministerios más castigados por los recortes presupuestarios. Y ello pese a que Zapatero se comprometió a impulsar un cambio del modelo productivo basado en el ladrillo a otro centrado en la investigación y el desarrollo.

El jefe del Ejecutivo, según las mismas fuentes, pidió en esa reunión a Garmendia (San Sebastián, 1962) que esperase a la próxima crisis de Gobierno para abandonar el Consejo de Ministros, dando por hecho que abordará una profunda remodelación de su equipo, y que ésta, por tanto, no afectará solo al titular de Trabajo, Celestino Corbacho -que se incorporará a las listas electorales del PSC-, y a la responsable de Sanidad, Trinidad Jiménez, en el caso de que ésta gane las primarias en Madrid a Tomás Gómez y se mida a Esperanza Aguirre en las autonómicas del próximo año. Lo que no dijo Zapatero es cuándo se producirá esa crisis de Gobierno. La ministra de Ciencia e Innovación no planteó a Zapatero en ningún momento la posibilidad de presentar su dimisión, pero sí le transmitió su voluntad de dejar el Gobierno por la frustración provocada por los drásticos recortes presupuestarios que ha sufrido su departamento y la merma de competencias desde que llegó al cargo.

Zapatero justificó la unión de Ciencia y Universidades en un solo ministerio cuando Garmendia fue nombrada ministra en abril de 2008, como un paso imprescindible para el cambio de modelo económico. Pero sólo un año después, las fuentes consultadas aseguran que Garmendia se siente "muy desilusionada" por el continuo recorte de fondos para investigación -su departamento fue el que más tuvo que apretarse el cinturón en los últimos Presupuestos, y volverá a ser de los más castigados en 2011-, que le valieron las críticas generalizadas de la comunidad científica. Esos recortes dejaron dañada su credibilidad, ya que Garmendia había garantizado públicamente que no habría tijeretazo en su departamento, pero las competencias sobre la enseñanza universitaria le fueron amputadas y regresaron a Educación.

Un portavoz oficial de Ciencia e Innovación ha señalado a El Confidencial que el relevo de Garmendia es "un rumor", y que la ministra "no tiene intención de hacer ningún comentario al respecto". El mismo portavoz añadió que "la continuidad de la ministra, y del propio Ministerio, sólo depende del presidente del Gobierno". Asimismo, fuentes de La Moncloa ni confirmaron ni desmintieron la marcha de la titular de Ciencia.

Garmendia, doctora en Biología Molecular y empresaria de éxito, llegó al Gobierno desde la presidencia de la empresa de investigación biotecnológica Genetrix, de la que fue cofundadora. Sin carné del PSOE, fue el ministro de Industria, Miguel Sebastián, quien se la recomendó personalmente a Zapatero. Ahora, dos años y medio después de su nombramiento, Garmendia quiere arrojar la toalla. Y así se lo ha hecho saber no sólo al presidente del Gobierno, sino a su círculo más íntimo, del que forman parte varios conocidos empresarios -la ministra era desde 2006 miembro de la junta directiva de la CEOE- e investigadores. "Garmendia conoce bien el ámbito empresarial y biotecnológico, pero no tiene ningún peso en el Gobierno, carece de arraigo en el PSOE y se siente un poco estafada por Zapatero", señala una de las fuentes consultadas, cercana a la ministra y perteneciente al ámbito científico. Además, como asegura un político socialista que la conoce bien, "ella misma ha contado que en la empresa privada ganaba 10 veces más que en el Gobierno".