Publicado 09/08/2026 08:00

Victoria Lafora.- Donde las dan, las toman

MADRID 9 Ago. (OTR/PRESS) -

Ya está bien de que la extrema derecha marque la política exterior de la UE. En lugar de arremeter contra Marruecos por incitar a sus ciudadanos a cruzar a nado la frontera de Ceuta, Italia decide castigar a su socio, España, y exige pasaporte para cruzar sus fronteras.

Como, frente a Meloni de nada sirven los paños calientes, ha hecho muy bien Moncloa en aplicar la misma medicina. ¿Desde cuando los tratados que rigen la diplomacia europea son bilaterales? Por eso, porque donde las dan las toman, no cabe achicarse ante el despropósito de una responsable política que ha invertido millones en Albania para crear centros de reclusión de inmigrantes, donde los trasladados vuelven al día siguiente por orden judicial.

Si el Gobierno no ha sido capaz de exigir a Marruecos que cesen las avalanchas, y acepta unas explicaciones inverosímiles, por lo menos que los socios no vengan también a tocar las narices.

De momento, lo que sí parece haberse conseguido es que el PP acepte el traslado de los menores no acompañados a centros de todas las Comunidades Autónomas, pese al rechazo de sus socios de VOX que ya rompieron los pactos por el mismo tema hace unos años. La imagen del chaval de doce años llorando desconsolado frente a un miembro de las Fuerzas Armadas, pidiendo que no lo obligaran a retornar, parte el alma a cualquiera.

Estos chicos tienen derecho a una oportunidad frente a la pobreza y el infortunio y un Estado de Derecho tiene la obligación de dársela si de verdad respeta los derechos de la infancia.

Pero el Gobierno tiene la obligación de explicar cómo los Servicios de Información no se enteraron de la que se venia encima cuando, al parecer, la llamada corrió como la pólvora por las redes sociales de norte a sur de Marruecos. Y de nada sirve que Defensa e Interior se tiren los trastos a la cabeza. Todavía empeoran más la situación.

Los silencios dan pábulo a las teorías conspiranoicas y crean mayor incertidumbre sobre una posible repetición de unos hechos que, además, han costado la vida a más de cien personas. Vidas, que al Rey Mohamed VI no parecen preocupar en exceso. Y más si la tragedia sirve par demostrar quien tiene, de verdad, el poder de crear una crisis internacional cuando le venga en gana.

Demasiada chulería en tan pocos días...

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