MADRID 12 Jul. (OTR/PRESS) -
Ni en las peores circunstancias alguien es capaz de imaginar que morirá calcinado dentro de un coche huyendo de un incendio que le atrapa sin remedio. Y ¿donde están las veintitrés personas que a día de ayer no aparecían? El paraíso en unos valles con vegetación, en la árida Almería, se puede convertir en el infierno cuando no se cuida el monte en invierno y no se activa la ES Alert, aunque el presidente andaluz Juanma Moreno diga que fue mejor así.
Lamentablemente, como pasó con la Dana en Valencia, el partido popular no ha tardado ni veinticuatro horas en culpar al gobierno de Sánchez de lo ocurrido. Seguramente se han vuelto a olvidar que las competencias sobre la materia están transferidas a Andalucia y que es, en el Palacio de San Telmo, donde se tomó la decisión de recortar los efectivos de la lucha contra incendios en noventa y seis agentes.
Tal vez el secretario general del PP, Miguel Tellado, de natural rudo de verbo y propenso a la incontinencia, se olvido de estos datos cuando se lanzó a proclamar que "España necesita mejores servicios públicos en todos los ámbitos, especialmente para prevenir y combatir tragedias como la que hemos sufrido en Almería". Y, a su juicio, como no podía ser de otra manera, pasa por "un gobierno compuesto por buenos gestores públicos que se ocupen a diario y en exclusiva de los problemas reales de la sociedad española". Lo que, traducido al habla cotidiana, quiere decir: un ejecutivo con Feijoo y Abascal.
Y, como ni las tragedias les paran en su inquina, no ha tardado ni media hora en recibir la respuesta de otro político de afición al insulto y al griterío, Oscar Puente.El responsable de Transportes le ha descrito como "un sinverguenza" por culpar a Moncloa.
Como cualquier excusa es buena para atizarse, en lugar de tomarse en serio que el cambio climático está aquí para quedarse, y que la muerte llegara por el calor o los incendios, pues el gobierno central y los autonómicos no se tratan.
Porque tiene razón el ingeniero industrial, Victor Resco, que ha contado al Pais que en Europa muere más gente en incendios forestales que en atentados terroristas. Sobre todo, porque el calor extremo ha ha hecho más peligroso el fuego. "Tiempo hemos tenido para anticiparnos y no lo hemos hecho", concluye.
Porque, al margen de la tragedia de pérdidas de vidas humanas, si desaparece la masa forestal nuestro pais será un desierto antes de que acabe el siglo y la vida se convertirá en un horror para las futuras generaciones. Como paso en la posguerra, cuando las familias huyendo del hambre emigraban a Francia o Alemania, a lo peor volverán a tener que emigrar, esta vez, hacia los países nórdicos.
No. No es una película de terror. Es la conclusión de eminentes científicos que llevan años advirtiendo sobre el calentamiento global y no se hace nada. Bueno, si, se siguen insultando.