Actualizado 03/12/2014 17:18 CET

La Thermomix no conoce lo que es la crisis

MADRID, 3 Dic. (Álvaro Velasco) -

   Vivimos una época en la que la robótica cada vez está más alcance del usuario medio. Pensamos en un futuro de Terminators que acaben con la existencia humana, con drones dotados de inteligencia artificial o con entrañables figuras como Wall-E. Pero muchos robots llevan implantados en nuestra vida diaria décadas. Y cada vez más.

   Son muchas las compañías que empiezan a comercializar aparatos para facilitar nuestra existencia. El abaratamiento de muchos componentes electrónicos, como sensores o memorias, hacen que cada vez sean más accesibles para la clase media. Muchos de ellos, casi todos, están enfocados a la mejora de la calidad de vida en el hogar, como los robots aspiradores que son los más populares del momento.

   ¿Qué habría sido de los grupos de rock actuales sin la influencia de los Rolling Stones? Este tipo de tecnologías no son nuevas, hay prototipos desde hace más de dos siglos. Y los actuales robots domésticos tienen sus precursores. El mejor, el número uno, el primero que cambió la vida de nuestros hogares e influyó enormemente en que mi masa corporal saliera de los indices más saludables. El rey de reyes. La Thermomix.

   Hubo un momento en el que la Thermomix era el Mike Jagger de los robots. Estaba en boca de todos, estrella como regalo en casi todas las bodas, cocineros famosos de esos con estrellas Michelín se declaraban fans dándole un reconocimiento de instrumento 'cool' e incluso se empezaron a publicar revistas sobre recetas.

   El acceso a Internet cada vez más fácil también acercó a usuarios no habituales (véase mi madre) a foros de recetas e intercambio de opiniones culinarias. Precisamente su método de venta tan peculiar, con representantes de zona que generalmente son amas de casa, ha influido en este éxito. Si algo te lo vende tu vecina, no puede ser malo.

   Thermomix nace en Alemania en 1960 a raíz de que una ama de casa se quejara a la empresa Vorwerk de no tener ningún electrodoméstico para hacer la comida de su bebé. No sabían el monstruo que estaban creando. A España llega en 1972 pero es en los 90 en los que coge un status prácticamente divino. Casi 60 años después sigue siendo igual de popular. Y de cara.

NO HAY CRISIS EN NUESTRAS COCINAS

   Según datos recogidos por Europa Press, la crisis económica de nuestro país no ha alterado las ventas del producto. Es más, han crecido año a año. La compañía alemana Vorwerk prevé que este 2014 se venderán 145.000 unidades, un 13% más que el año pasado. Y es que los españoles lo tenemos claro. Podremos recortar gastos en muchas cosas en épocas de vacas flacas, pero no en comer bien.

   De hecho, España es el cuatro mercado por número de unidades vendidas por detrás de Francia, Alemania e Italia. Países con mucha más población pero, no nos engañemos, en los que no se come tan variado como aquí. Sí que somos el primer país en número de clientes, con 1,6 millones de Thermomix y una penetración del 10%. Recientemente, se lanzó un nuevo modelo con pantalla táctil, entre otras cosas.

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