Los videojuegos clásicos compiten con la realidad virtual a golpe de nostalgia

RetroBarcelona 2016
PORTALTIC
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Publicado 08/10/2016 15:59:49CET

   MADRID, 8 Oct. (EDIZIONES/Portaltic) -

La realidad virtual y los avances técnicos (con la llegada del 4K, entre otros) amenazan con revolucionar el mundo de los videojuegos y atraer todas las miradas del Barcelona Games World. Sin embargo, como dirían en los cómics de Asterix y Obelix, un grupo de irreductibles 'gamers' “resiste todavía y siempre”.

   Durante esta feria, que se celebra en el recinto Montjuïc de Fira de Barcelona, hemos vivido uno de esos divertidos contrastes que merece la pena narrar. Basta con subir unas simples escaleras mecánicas (hasta la segunda planta del llamado 'Palacio 2') para pasar de golpe de la meca de la realidad virtual, como es el 'stand' de PlayStation, a los años 80.

   Entramos de repente en RetroBarcelona, una feria que este año celebra su cuarta edición y que convive (o, mejor dicho, pasa a formar parte) durante estos cuatro días del Barcelona Games World, que organiza la Asociación Española de Videojuegos (Aevi). Un salto temporal que nos ayuda a entender las raíces de este próspero sector.

   “La mecánica de los videojuegos actuales es la misma a la que ya veíamos en los años 80 y 90”, por mucho que la tecnología haya avanzado, explica Carles García, uno de los impulsores de este evento, que disfruta viendo a padres e hijos echando una partida a los míticos Final Fight o Donkey Kong en una de estas viejas máquinas recreativas (y sin tener que meter 25 pesetas).

   “Crecimos con estas máquinas y nos traen muy buenos recuerdos. Ésto es lo que nos motiva para juntarnos cada año”, añade. Carles tiene muy claro que por mucho que la realidad virtual u otros formatos cambien por completo el mundo de los videojuegos, siempre habrá un hueco para estas viejas máquinas. Y es que cuentan con un arma muy poderosa: la nostalgia.

   En definitiva, Retrobarcelona nos ofrece un viaje en el tiempo, con más de 50 arcades clásicos y consolas Atari, Spectrum o Commodore. Además, durante este evento se lleva a cabo la iniciativa solidaria 'Videojuegos por alimentos', con el canje de artículos retro por alimentos perecederos, que les llevó el año pasado a recoger seis toneladas, marcando uno de esos récords que llenan a cualquiera de orgullo.