MADRID, 12 Dic. (EUROPA PRESS) -
La aseguradora de defensa jurídica ARAG recomienda a los padres que no se olviden de leer la letra pequeña, también en los anuncios, para evitarles desilusiones a los más pequeños y recuerda que la publicidad de los juguetes debe ser fiel a la realidad del producto que se vende.
En ese sentido, señala que "existe un código deontológico que regula los términos de la publicidad infantil y al que se acogen, voluntariamente, los fabricantes". El código parte de la base de que los menores tienen menos capacidad para discernir la realidad por lo que las pautas que deben seguir los anunciantes son más estrictas que en las promociones para adultos, con el objetivo de mostrar los productos de forma comprensible y sin despertar falsas expectativas.
Para evitar esos problemas, Arag recomienda que los padres interpreten y expliquen a los pequeños qué pueden esperar de cada juguete para aclarar a los niños cómo será realmente lo que reciben. Así, indica que es importante que se revisen las características del producto en su propio embalaje y que, a ser posible, tanto los adultos como los niños vean el juguete y lo prueben antes de adquirirlo porque "si el consumidor compra un producto y considera que lo anunciado no se corresponde con la realidad del juguete, tiene derecho a manifestar su disconfirmidad y devolverlo".
En ese sentido, la abogada experta en Consumo de Arag, Alicia Delgado explica que "los compradores deben prestar atención a las condiciones de devolución del establecimiento donde han adquirido el juguete, ya que varían de uno a otro en cuestiones como los plazos o la necesidad de conservar el embalaje".